Proyecto de Ley daría ciudadanía española a nietos cubanos y otros

Origen: Proyecto de Ley daría ciudadanía española a más cubanos

 

Esta nueva iniciativa, en caso de ser aprobada, multiplicaría significativamente el número de descendientes beneficiados con la ciudadanía española.

El pasado 21 de diciembre, el grupo parlamentario español “Unidos Podemos – En Comú Podem-En Marea”, presentó una propuesta de ley que podría beneficiar a miles de cubanos (y de otras nacionalidades) descendientes de españoles nacidos fuera de España.

El grupo llevó ante el Congreso de los Diputados el proyecto que pretende solucionar de manera definitiva el acceso a la nacionalidad española de los descendientes de emigrantes.

La ley española ya permitía optar por esa nacionalidad a las personas cuyo padre o madre hubiera sido originalmente español y nacido en España. Luego, la ley 52/2007, conocida como “Ley de Memoria Histórica” o “Ley de nietos”, amplió la posibilidad y en dos años y 11 meses, unas 446.277 personas pidieron adquirir la nacionalidad por esta vía, el 95,2% de ellos procedentes de Latinoamérica y más de la mitad de las peticiones se recibió en los consulados españoles de Cuba y Argentina.

Esta nueva iniciativa, en caso de ser aprobada, multiplicaría significativamente el número de descendientes beneficiados con la ciudadanía española. Permitiría la adopción por parte de la Madre Patria a, entre otros casos, nietos de aquellas españolas de origen, nacidas en España y casadas con un no español antes de la entrada en vigor de la Constitución Española de 1978, y a los hijos mayores de edad de quienes obtuvieron la nacionalidad de origen por la ley 52/2007.

“Miles de propuestas salen desde distintos grupos parlamentarios y ni el 10% de ellas consigue el apoyo necesario en el Parlamento español; la propuesta de Podemos, no va a contar con ese apoyo”, asegura una fuente del partido en el poder.

No obstante, la propuesta de los izquierdistas aparece en un formidable momento, además de oportuno, para miles de cubanos descendientes de españoles que no consiguieron entrar en la ley de memoria histórica.

Este 2016, que casi culmina, fue un año importante para el gobierno cubano. Excelente, hablando en términos de mercadotecnia.

La visita del presidente Barack Obama, a finales del mes de marzo, despertó la esperanza del cambio en el pueblo, que con la reanudación de las relaciones, vió desfilar por el aeropuerto habanero a importantes funcionarios norteamericanos. El interés del viejo continente por fortalecer el diálogo político-económico con la isla, donde el momento culminante estuvo dado en la derogación de la “Posición Común”. Y la visita del primer ministro de Japón, Shinzo Abe, la primera de un jefe de gobierno de ese país a Cuba.

Pero, pese a todo el aparataje publicitario, y a los visitantes VIP, las perspectivas de desarrollo del pueblo cubano están anquilosadas, y tampoco se avizora la llegada de los esperados cambios. El lento avance de las medidas para la actualización del modelo económico, sólo representan un freno a la curación social.

Esta propuesta de ley alentaría a muchos cubanos que la verían como una nueva alternativa migratoria ante el aún impreciso rumbo que tomen las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Personalmente desconozco cómo funciona la ley en el país del jamón serrano; pero sí sé que España, hoy, no está preparada para acoger de un tirón a más 100 mil nuevos ciudadanos que de seguro la mayoría llegará pidiendo ayuda.

 

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