Soy del Criterio que los Castro han Acelerado la crisis de forma Artificial antes de que esta los golpee de verdad

Fuente: https://www.cubanet.org/destacados/cuba-en-crisis-la-presion-aumenta/ 

Soy del Criterio que los Castro han Acelerado la crisis de forma Artificial antes de que esta los golpee de verdad. Así apoyan a Maduro que tiene a ‪#‎Venezuela‬ comiendo tierra, ellos se victimisan y van preparando el escenario para lo que realmente les llegará. Tambié una forma de Presionar a Obama antes de que abandone en Diciembre.
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Paradójicamente, la terquedad y torpeza política del Gobierno son las que están empujando hacia el desenlace que pretende evitar. La insistencia en pretender dirigir a la nación como si se tratara de un ejército en plena campaña de guerra, en lugar de impulsar una apertura económica amplia y profunda que sanee la economía interna, permita el desarrollo de las potencialidades del sector privado y otorgue un respiro a la anoxia nacional, demuestra la mezquindad de una casta que prefiere el sacrificio de todo un pueblo antes que perder el poder.

Para acentuar el absurdo, los jerarcas del Palacio de la Revolución tienen la desfachatez de lanzar este nuevo informe de austeridad forzosa al mismo tiempo que se están debatiendo las estrategias y planes económicos gubernamentales hasta 2030. Ningún gobierno medianamente razonable anunciaría un período de recortes energéticos y otras medidas impopulares a la vez que discurre una consulta pública de tal importancia. Sin dudas, el General-Presidente y su claque confían excesivamente en el poderoso control social que han ejercido hasta ahora y en la mansedumbre de un pueblo que ha olvidado cómo hacer valer sus derechos.

No obstante, aunque nadie duda que Cuba está navegando hacia un desastre de gran magnitud, tampoco se puede confiar demasiado en la exactitud de los informes oficiales. En especial si no existe acceso, por parte de los ciudadanos e instituciones independientes, a las fuentes primarias ni a los datos macroeconómicos, que siguen siendo patrimonio secreto del Estado-Partido-Gobierno y de sus más fieles servidores. Esto hace que las cifras estadísticas no sean confiables ni siquiera cuando resultan desfavorables a la dirección del país.

No hay que olvidar que apenas unos días antes de los lúgubres informes de la Asamblea Nacional, los medios oficiales reportaban optimistas el incremento de las cifras de visitantes extranjeros que están ingresando divisas en el ramo turístico, y se frotaban las manos con las numerosas firmas de acuerdos de intercambio tecnológico y declaraciones de intención de los inversionistas extranjeros.

Por esa razón, y sin negar la gran influencia de la situación venezolana en la economía cubana, —que tiene un impacto profundo en un país tan dependiente de apoyos y subsidios como lo es Cuba— no podría afirmarse a ciencia cierta cuánto hay de verdadera urgencia en el “complejo escenario” de la economía de la Isla y cuánto de maniobra de chantaje político por parte de la cúpula castrista, dirigido a presionar al Gobierno estadounidense, al Congreso y a las fuerzas políticas de ese país para un levantamiento definitivo del Embargo, que le permita a la dictadura el acceso rápido y directo a créditos, una avalancha de inversiones extranjeras y un flujo de divisas que garanticen su eternización en el Poder.

De modo que, magnificar el efecto del virtual derrumbe del chavismo y de la crisis económica venezolana como la fuente principal de la actual crisis cubana es colocar (una vez más) las causas de los problemas de Cuba más allá de sus fronteras, cuando en realidad la clave de todos nuestros males se encuentra en la ineficacia de un elite de taimados bandoleros que han secuestrado vidas y haciendas, saqueando la nación a su antojo durante décadas.

Porque con o sin Venezuela, —como antes fuera con o sin Unión Soviética, con o sin “campo socialista”, con o sin inversionistas extranjeros—, lo cierto es que los Castro han sido más nocivos para Cuba que todas las epidemias y guerras que haya tenido esta nación a lo largo de su historia, y continuarán siendo una rémora para todos los cubanos en tanto sigan en la poltrona del poder.

Este verano, pues, se anuncia muy caliente, y no precisamente por el efecto invernadero. Las brújulas de decenas de miles de cubanos siguen apuntando al promisorio norte y se espera que la estampida desde la Isla vuelva a tomar la vía marítima. Si tal fuera la estrategia del General-Presidente para aliviar la presión interna y lograr sus intereses de perpetuidad, debería saber que es una jugada arriesgada y podría resultar contraproducente para todos, muy especialmente para los que tienen más que perder.

A estas alturas ya podríamos reescribir a la inversa aquella ampulosa frase de cierto alegato quimérico, que bien podría servir de epitafio sobre la tumba del castrismo: “Absolvedlos, no importa, la Historia los condenará”.