Marx, que planteaba el proletariado en el Poder No una Nueva burguesía populista #Venezuela y #Cuba

Origen: Insisten en la estrategia errada e inevitablemente cosecharán nuevas derrotas – Por: Toby Valderrama y Antonio Aponte

Chávez fue el que generó todo el caos, pero con tantos dólares no se notaba.  El Sistema de la Regaladera y la “Cuenta del Comandante” solo lleva a corrupción. Un país, lo dijmos siempre, no se administra como una bodega de barrio,  destrucción y miseria. Cuba es el ejemplo clásico del Socialismo no hay Socialismo del Siglo XXI ni con otro nombre. La mala interpretación de Marx, que planteaba el proletariado en el Poder No una Nueva burguesía populista en el Poder alejada del pueblo y es lo que se vive hoy en Venezuela.  N.E

Insisten en la estrategia errada e inevitablemente cosecharán nuevas derrotas

La estrategia que la fracción socialdemócrata del gobierno persigue hasta el día de hoy se puede resumir en que considera a los humildes como un estómago que al llenarse, automáticamente, responderá con afecto. De aquí se desprende que el arte de gobernar es el arte de repartir; o que, contrario a las enseñanzas de Fidel, se puede crear conciencia a partir de la riqueza. Toda la política del gobierno tiene este signo y está condenada el fracaso, ya la historia nuestra lo afirma, la crisis que hoy padecemos es hija directa de estos tres años de extravío, de improvisación teórica, de error estratégico.

Recordemos que el gobierno se rodeó de asesores complacientes (muy caros, por cierto) que inventaban falsas teorías para incitarlo al desvío; se ofreció escribir un libro a cuatro manos y dos idiomas con el pensamiento de Chávez para sustentar la estrategia errada; el libro, por supuesto, no salió y el francés picó los cabos, no sabemos si con la cabuya en la pata. Y aquí no se habló más del libro, se resignaron a no tener apoyo en el pensamiento de Chávez, se conforman con inventores de quinta categoría que fabrican con desespero excusas para no hacer el Socialismo y justificar al capitalismo, y sobre todo para atacar a los que alertan que esto no es Chavismo, que no es Socialismo; les aterra quedarse sin el disfraz.

Pero ¿dónde reside el gran error del gobierno?

Se espera que un gobierno que camina hacia el Socialismo tenga problemas de todo tipo, se trata del mayor cambio cultural que haya emprendido la humanidad, como dijo el clásico “salir de la prehistoria y entrar en la historia”, salir de la era del egoísmo y entrar en la era de la fraternidad, ir a un humanismo, a un naturalismo.

A los problemas surgidos de los errores propios de un gobierno revolucionario se suman los inducidos por el cerco del capitalismo internacional que lo asedia en lo espiritual, lo cultural, lo económico. La única manera de superar el ataque de capitalismo es con una gran preparación espiritual del pueblo humilde, una elevación de la conciencia de pertenencia a la sociedad, darle a los desposeídos razones sagradas por las cuales luchar. Con esta ética Cuba resistió y superó el “período especial”. Cuando el gobierno nuestro escoge la vía de la compensación material, a la menor dificultad cae rendido, no aguanta una embestida de la derecha externa y no entiende qué le está pasando, por qué sus políticas fracasan una y otra vez.

Pero la Revolución siempre tiene posibilidades de rectificar, de recomponerse, varios son los avisos, las señales, si el gobierno en su demencia no las oye vendrá la debacle final. A este gobierno le enviaron una señal fuerte y clara, los millones de votos perdidos por el chavismo alertan que la estrategia estaba errada, había que cambiar, poner el énfasis en lo espiritual, que bastante historia tenemos para sustentarlo, y bastante recurso moral germina en el corazón de los humildes para responder afirmativamente.

El gobierno no ha oído, insiste en la recompensa material, busca dinero hasta donde no hay: abre las puertas al capitalismo mundial, ofrece la Faja en bandeja de plata, se entrega aún más al capitalismo, todo para intentar mantener el espíritu mercenario. Todo lo que hace, las medidas que toma y las que anuncia, está dirigido a lo material, el espíritu está abandonado, sólo se habla de cifras, de promesas de dar, los logros son materiales, no se habla del cambio de la relación entre los humanos y de estos con la naturaleza.

Le sería más fácil convocar a los humildes para las grandes tareas, para el Paso de los Andes, para la fraternidad, para la hermandad. De esa manera, como en Abril, estamos seguros, la masa responderá. Pero para emocionar a los humildes, para rescatar la conexión que Chávez nos dejó es necesario cambiar de estrategia, lo que significa que los gobernantes se reinventen, dejen de adorar al capitalismo y se arriesguen a seguir por el sendero que nos dejó Chávez, el Socialismo.