Cubanos en medio del camino | #QuePasenLosCubanos

Origen: Cubanos en medio del camino | ALEXIS BOENTES (Jr.)

 

Cubanos en medio del camino

4Fotos: La Nación

Publicado originalmente en OnCuba

Luego de más de diez años en Ecuador, Karina decidió emprender una travesía rumbo a los Estados Unidos. No va sola. La acompañan su esposo y sus dos hijos gemelos, de 21 años.

La posesión de un pasaporte ecuatoriano le facilitó a la familia la entrada a Panamá la semana pasada. Costa Rica sería el próximo destino, sin embargo, el gobierno de ese país decidió cerrarles las puertas a los migrantes en la zona conocida como Paso Canoas.

Ante las protestas de los detenidos, la prohibición no duró mucho. Los cubanos recibieron una visa humanitaria y el propio presidente Guillermo Solís Rivera escribió sobre el tema en su cuenta en Facebook:

“Los centenares de migrantes cubanos que ya se encuentran en Costa Rica o pronto llegarán a ella, son víctimas de un sueño y de una pesadilla. El sueño es el de la prosperidad; la pesadilla es la del tráfico de personas. Nuestro país debe facilitar su tránsito por territorio nacional para que alcancen el primero, y se liberen en lo posible de la segunda. Su drama es humanitario. Nuestra respuesta también debe serlo.”

El camino parecía despejado nuevamente. El viaje hacia Nicaragua lo hicieron en ómnibus puestos a su disposición por el propio gobierno de San José. Lo menos que imaginaban los migrantes era que al llegar al paso fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua, encontrarían una barrera policial que otra vez les impediría el paso.

“Pero en ningún momento nos pusimos violentos, ni derribamos la cerca, como han dicho algunos periodistas”, narra para OnCuba Karina. “De hecho, ahí no hay ninguna cerca. Es una puerta de hierro que estaba medio abierta, y llegó el momento en que los propios militares nos dijeron: si quieren pasar, pasen. Y nosotros pasamos, sin medir las consecuencias, porque son más de 140 kilómetros para llegar a la ciudad de Managua”.

CT5JlaXU8AE6IY7

Ya habían recorrido varios kilómetros a pie, cuando comenzaron a llegar las brigadas antimotines del Ejército nicaragüense. “Nos mandaron a sentar”, narra Karina. “Imagínate, eran como dos cuadras llenas de cubanos, entre ellos niños, embarazadas y varios ancianos, y eso provocó que se detuviera el tráfico, porque a los lados de la carretera solo había cunetas. Nosotros les dijimos a los militares que sólo queríamos pasar por el país para continuar nuestro viaje, que veníamos sin armas y sin ninguna intención de causar problemas, sin embargo, a ellos no les importó y de repente nos comenzaron a lanzar los gases lacrimógenos para que retrocediéramos”.

Karina describe ese momento como el peor de la travesía y de su vida:

“Una muchacha embarazada perdió el conocimiento, y a una niña chiquita le dieron por la boca hasta hacerla sangrar. Nosotros nos caímos por una cuneta. Ahí mi esposo se hizo un esguince en un pie, y yo me quedé sin visión por culpa de los gases lacrimógenos. Cuando recuperé la vista, no encontraba a mi hijo Manuel. Se nos perdió en medio del tumulto, y en el intento por buscarlo, unos militares nos apuntaron con sus armas y nos golpearon. Lo encontramos después que nos montaron en la guagua, como a un kilómetro del lugar donde ocurrió todo. ¡Fue terrible!”

En estos momentos, casi 2 mil cubanos se encuentran distribuidos en pequeños colegios de La Cruz, un pueblo de la provincia de Guanacaste, en la zona fronteriza de Costa Rica, donde radica el principal puesto fronterizo con Nicaragua. El gobierno de Costa Rica y la Cruz Roja han desplegado un dispositivo de atención urgente que, en opinión de Karina, al menos provee comida.

“El pueblo nicaragüense también nos alertó de muchas cosas, y la más importante de ellas es que hay muchos ladrones en el camino, esperando a que nos den un salvoconducto para asaltarnos y robarnos. Estamos desesperados”, confiesa.

La solidaridad ante el drama humano también comienza a aparecer en las redes sociales. En Twitter se ha comenzado a mover una etiqueta que busca presionar a las autoridades migratorias y al presidente Daniel Ortega: #QuePasenLosCubanos… aunque después no sepan qué les deparará la próxima frontera.