Lo que esconde la compra de los nuevos aviones de combate Sukhoi-30 | #Venezuela

http://vertvnoticias.com/lo-que-esconde-la-compra-de-los-nuevos-aviones-de-combate-sukhoi-30/

El accidente del Sukoi-30 que tuvo lugar el pasado 17 de septiembre, y en el que perdieron la vida los capitanes Ronald Ramírez y Jackson García, cuando ambos estaban en misión de defensa aérea en la base Manuel Ríos de El Sombrero, estado Guárico, tuvo como resultado que el presidente Nicolás Maduro decidiera adquirir otros 12 aviones similares. Esto mientras las explicaciones sobre la causa del suceso se limitaron a insinuar un presunto plan conspirativo.

De acuerdo con el reporte ofrecido por el mandatario, la aeronave sobrevolaba la región del Cajón de Arauca, en el estado Apure, ante un llamado de alerta por la incursión de una aeronave ilegal detectada por el Sistema de Defensa Aeroespacial Integral.

Si bien Maduro y su homó logo colombiano, Juan Manuel Santos, acordaron un plan de siete puntos que contempla la progresiva normalización en la frontera, el retorno inmediato de los respectivos embajadores e investigar la situación de la frontera, la decisión del mandatario venezolano de adquirir una nueva flota de aeronaves militares parece mantener la tensión.

“La adquisición de una flota Sukhoi no es la mejor respuesta para un problema fronterizo, y especialmente para un problema donde se está trabajando como hipótesis los contrabandos ilegales de combustible, gasolina, alimentos, narcotráfico y de minerales”, expone Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional.

Considera que se trata de una respuesta racional e impulsiva que lejos de atender una política de seguridad nacional, “busca satisfacer algún esquema de negocio que ya esté planteado desde hace bastante tiempo en la ruta de adquisiciones con Rusia”.

Desbalance geopolítico

El cierre de la frontera colombo-venezolana, más allá de ofrecer una política efectiva de seguridad ciudadana, solo generó roces con el gobierno colombiano, que tras una reunión entre los presidentes de ambos países en Ecuador, se abren las puertas para una resolución del conflicto.

Sin embargo, con los 12 nuevos Sukhoi Venezuela completaría una flota de 35 de estos aviones que, a juicio de San Miguel, “significa sin lugar a duda un desbalance geopolítico del poder de fuego en la región, que creo genera más problemas que soluciones para la política de paz que viene desarrollando el presidente Nicolás Maduro”.

A ello se le suman las críticas sobre crisis económica, seguridad ciudadana, educación y el sector salud, que cuestionan las inversiones del Estado en el área militar mientras se agudizan el resto de los problemas que aquejan a los venezolanos.
No obstante, la presidenta de Control Ciudadano advierte que “no se trata de comparar un Sukhoi con un hospital, porque ese no es el planteamiento ni el punto. Las inversiones de seguridad nacional son tan importantes como las de seguridad social y ciudadana; el problema es que no hay una planificación ni un proyecto de operatividad y de fortalecimiento del sector militar, de acuerdo con las necesidades de defensa nacional”.

Sigue el conflicto

La falta de planificación se evidencia en las improvisaciones del Gobierno frente a cualquier eventualidad. Cuando el presidente de la República decretó el estado de excepción en Táchira alegando amenazas de seguridad, San Miguel advertía que el Estado venezolano cuenta con mecanismos legales para haber aplicado correctivos en la entidad, a través de sus 31 zonas de seguridad y su régimen especial de propiedad inmobiliaria y de circulación que afecta tanto a extranjeros y nacionales, las cuales eran suficientes pero no se cumplieron.

“El problema es que en Venezuela no existe un concepto estratégico nacional como lo establece la Constitución, lo cual permite planificar para largos períodos, inclusive más allá de los de gobierno, las hipótesis de conflicto y en consecuencia las necesidades del equipamiento militar. Toda esta ecuación se ha venido haciendo en el proyecto revolucionario bolivariano para complacer al sector militar, como elemento de política interna y no precisamente elemento de seguridad nacional”, puntualiza.

La tensión militar se mantiene a propósito de que en lugar de normalizarse la situación en la frontera, el estado de excepción se extiende aAmazonas, en la región fronteriza con Colombia, a la vez que alertan de que la medida llegue incluso a la zona del Esequibo, con lo que se elevaría entonces la tensión con Guyana.

Correo del Caroní