¿Qué se esconde detrás de la durísima condena a Leopoldo López?

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¿Qué se esconde detrás de la durísima condena a Leopoldo López? on septiembre 14, 2015 6:02 am .
Publicado en: Destacados, Nacionales
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Una valla publicitaria colombiana con el rostro de Nicolás Maduro con la boca tapada, en Bogotá. AFP

La sentencia contra Leopoldo López ha sorprendido dentro y fuera de Venezuela, no tanto por el veredicto de culpabilidad (imprescindible para la narrativa revolucionaria del gobierno de Nicolás Maduro) como por su extremada contundencia. Casi 14 años en una pequeña mazmorra de una prisión militar, cuando en los círculos políticos caraqueños se apostaba por una decisión judicial más comedida, que permitiera al líder de Voluntad Popular cumplir una parte de su condena en su propio domicilio, publica El Mundo de España.

DANIEL LOZANO/Especial para EL MUNDO

Incluso se ponía fecha a la medida de casa por cárcel: en 2016, una vez pasadas las elecciones parlamentarias de diciembre. López seguiría así trabajando “por Venezuela”, como suele contar a su pequeña hija Manuela cada vez que acude a visitarle a Ramo Verde, sin ocasionarle más costos internacionales al gobierno que le ha encarcelado por motivos políticos.

¿Qué se esconde entonces detrás de la durísima condena? El oficialismo busca la remontada ante lo que apunta será una derrota histórica el 6-D, una jornada en la que Venezuela puede empezar a cambiar. Las encuestas así lo demuestran: el último sondeo de Ivad, que ha acertado en las últimas elecciones, concluye que el 75% considera que el país va en dirección equivocada.

Según el último estudio de Datanálisis, si las elecciones se celebraran ahora el 54% votaría a la oposición y el 29% al oficialismo. Una diferencia jamás vista en los 17 años de revolución.

Cifras casi trágicas en un día a día marcado por una crisis económica a la que nadie combate. Las recetas gubernamentales son de otro tipo: que se sienta lo menos posible sin asumir nunca su responsabilidad. El país criollo se asoma al abismo económico: la peor inflación del planeta (se calcula que la subida de los precios será de más del 150%), una recesión del 7% del PIB y la escasez de alimentos y el desabastecimiento de productos básicos que golpea a casi el 90% de la población.

La sentencia como cortina de humo

De ahí que el veredicto de la juez Susana Barreiros irrumpa como una nueva cortina de humo tras el conflicto fronterizo con Colombia. Mucho ruido para que no se sienta la realidad. Una cortina tras otra… Maduro tensó como nunca las relaciones con el presidente Juan Manuel Santos (el “nuevo mejor amigo” de Chávez), para luego abogar por una acuerdo. Poco importa que hace días le estuviese acusando de hacer la vista gorda ante un nueva conspiración para asesinarle. Y poco importará para seguir forzando un tira y afloja mientras permanece el estado de excepción en una quincena de municipios en los estados de Táchira y Zulia, opositores en su mayoría.

Una crisis provocada desde Caracas, con tintes nacionalistas y donde se vuelven a dibujar enemigos exteriores, tras las peleas con EEUU, España, Panamá o Guyana. Y mientras se señala a otros enemigos interiores, como los políticos opositores y la “oligarquía” contrabandista.

La oposición está convencida de que el gobierno quiere provocar una conmoción interna para suspender las elecciones, pero todo apunta, de momento, a que el chavismo está luchando por remontar, como si se tratase del Alpe d’ Huez de la revolución. “Temas estrambóticos” de campaña, como los ha denominado el politólogo Luis Vicente León, que iguala el marketing electoral del chavismo con el de Donald Trump.

Los costes políticos

“Lo que indica la decisión no es que López sea culpable o inocente, sino que el gobierno considera que su liberación tiene más costes políticos que beneficios y que puede tomar ventaja de ellos”, concluye el analista León.

Cohesionar a los más radicales entre los suyos y agitar el avispero de la oposición, donde moderados y radicales conviven inmersos en una tregua táctica. Una forma de profundizar en el alma abstencionista de los que creen que es imposible un cambio de gobierno en Venezuela. El mensaje es claro: no hay independencia de poderes. El Consejo Nacional Electoral, árbitro de las elecciones, siempre ha hecho la vista gorda frente a las millonarias campañas oficialistas, dotada con fondos públicos.

Estrategia que, por supuesto, conlleva riesgos colaterales: politólogos como John Magdaleno han advertido que la maniobra gubernamental se puede volver contra ellos como si fuera un boomerang. Con el repudio surgido ante una sentencia así, es posible que “la respuesta sea más movilización de electores opositores”.

Acciones políticas y cortinas de humo que se irían sucediendo para culminar la estrategia con varias semanas de bonanza artificial, con importaciones masivas de alimentos y productos básicos antes de las elecciones. Para que la realidad, al menos, parezca menos cruel durante unos días. Las famosas rebajas socialistas de 2013, conocidas como ‘El Dakazo’, consiguieron detener la caída en popularidad de Maduro y provocaron la vuelta a la tortilla política: el chavismo salió triunfante en las elecciones regionales de diciembre de ese año. Una remontada milagrosa que hoy parece mucho más complicada para la revolución.

@danilozanomadri

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