Lo que la Mesa Redonda no ha abordado | La Joven Cuba

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Lo que la Mesa Redonda no ha abordado

 

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Por: Gleydis Sanamé Chávez, estudiante de Periodismo.

Cuando salí a la calle el viernes último, me entusiasmé, alguien me dijo que la Mesa Redonda sería en Matanzas. Creí que al fin la hermosa provincia sería protagonista en la pantalla nacional. No, como siempre, fue el turismo. Intento comprender cuál es el objetivo de llevar este programa a todas las provincias del país. A mi entender es para adentrar a la teleaudiencia en la realidad poco vista de los territorios, puesto que al nivel macro de los análisis desde La Habana no se indaga en especificidades locales. Pero ni eso.

Había seguido transmisiones sobre otros escenarios, el que más recuerdo es Pinar del Río, bueno, su tabaco. Algo así también sobre el chocolate, de Baracoa. Pero nada de la realidad imperante en la vida de sus habitantes. ¿Acaso no existen temas de interés para abordar? El funcionamiento de los gobiernos municipales; si existe o no corrupción administrativa; la labor periodística, cultural y educativa; la higiene y estado de epidemias; la situación de hospitales, hogares de ancianos o monumentos históricos; esos pueden ser algunos. Algo en lo que de verdad el público crea, lo que vive, y también adolece, a diario.

Quizás continúe el periplo de la Mesa con otras temporadas, e intenten agotar los temas acerca de cada una de las provincias; sin embargo, creo que es un mal comienzo. Un programa con la potencialidad del que trato no debe ostentar de ser tan básico en los tópicos, debe acercarse al concepto de NOTICIA. Según el diccionario español de sinónimos y antónimos, emitido por la Editorial José Martí en el año 2012, noticia es equivalente a novedad, suceso, reporte, anuncio.

¿Es novedad que Varadero exhibe una de las diez playas más hermosas del mundo, que cuenta con atracciones como hoteles, delfinario y centros comerciales, o que sus instalaciones acogen a numerosos turistas internacionales y pudientes nacionales? No bastan congresos de la Unión de Periodistas, declaraciones de las máximas autoridades del país o la necesidad de proteger el prestigio de los reporteros, para que en Cuba la prensa sea objetiva e influyente en pos del mejoramiento social.

Todavía reina la burda opinión de que “no es bueno mostrar los problemas al enemigo”. Yo pregunto, ¿esa misma insuficiencia de la prensa no es tratada por el enemigo como falta de libertad de expresión en Cuba?, ¿cómo desvirtuar al enemigo para que no utilice los fenómenos en contra del gobierno cubano? Creo que siendo limpios y veraces.

En cualquier país puede haber cólera, desertar un jugador o “explotar” un dirigente oportunista; la cuestión es que con el enemigo nunca se queda bien, puesto que es enemigo, siempre buscará algo para hablar mal o construir una “bella” historia como las que suele hacer. Lo indebido es mostrar cara feliz cuando a la espalda reina un gran número de insatisfacciones de las cuales aún no se hablan y que, con plena seguridad, si se frecuentan, darían mayor empuje a la función de los gobiernos, atender los problemas.

Matanzas es un lugar vistoso, encumbrado por la historia artística y literaria, así como por sus primicias; sin embargo no se resume en Varadero o el gran humedal del sur; Matanzas es un teatro Sauto en reparación hace cerca de siete años, una Dominica en situaciones vergonzosas para la enseña nacional; es un arcoíris urbano de suciedad; tierra donde existe la marginalidad y no se efectúan a cabalidad los proyectos de desarrollo local. Es un lugar donde el dinero ha cobrado tal auge que las oportunidades las tiene quien más aporte; es a donde el propio turismo ha llevado los precios en CUP más altos que en otras zonas.

Admiro a la locutora y periodista Arlyn Rodríguez Derivet, su talento es loable, pero creo que la política informativa del programa debe ahondar en problemas, aquellos por los que cada día culpamos al bloqueo, siendo a veces debilidades internas. Ciertamente las crisis económicas derivan en pérdidas de valores, Cuba transita por ello, pero se puede poner más control en ilegalidades que en un final afectan el bienestar de las personas y llevan a los malentendidos.

No es cuestión de desacreditar al gobierno cubano, al contrario, es fortalecerlo. Quizás sea preciso citar al Maestro para que se entienda: “la prensa es… proposición, estudio, examen y consejo”. Es todo lo que intento.