#Venezuela y #Cuba dolarizar, una alternativa de consistencia y estabilidad

http://www.resumendenoticias.com.ve/2015/05/abc-financiero-nro47.html?m=1

Primeramente definiendo la dolarización, como un proceso donde un país adopta el uso de la moneda estadounidense (de allí el origen del término) para su uso en transacciones económicas domésticas, reemplazando a la moneda doméstica en todas sus funciones (reserva de valor, unidad de cuenta, medio de pago, entre otros).

En Latinoamérica existen países oficialmente dolarizados, ellos son:

• Ecuador: Desde el 9 de enero de 2000, cuando el entonces presidente de ese país, Jorge Jamil Mahuad anunció la implementación de la dolarización, luego de que ese país sufriera una gran crisis económica e inflacionaria, este proceso fue parcialmente exitoso, aunque con un alto grado de encarecimiento a la subsistencia de la población, ayudó a estabilizar y mejorar las condiciones macroeconómicas y la confianza en general de la población en su país y su economía. Aunque el actual Presidente Correa no es participe de esta medida, ha manifestado que “los costos de salir de la dolarización serían catastróficos”.
• El Salvador: Dolarizado desde el 1 de enero de 2001, a causa del gran flujo de las remesas que repercutía en la estabilidad macroeconómica de ese país. Las operaciones de mercado abierto trataban de mantener la inflación baja como se había mantenido durante los 90, sin embargo el exceso de liquidez por el exceso de divisas empujaba las tasas de interés hacia arriba. Como ventajas del uso de este proceso han sido la supresión de las casas de cambio y otras figuras irregulares (especulativas) como el mercado negro. En 2009, el nuevo gobierno de Mauricio Funes dejó claro que la vuelta a la moneda Colón no estaba contemplada. Sería como abrir la Caja de Pandora, algo que no estaba dispuesto a hacer.
• Panamá: Declaró como moneda oficial al dólar en 1904, como conveniencia económica para EEUU con motivo de la construcción del canal de Panamá y desde entonces el dólar ha coexistido con el balboa (su moneda) que tiene paridad absoluta con el dólar. Aunque el balboa es una de las dos monedas de curso legal de Panamá, no circulan billetes de balboa, sólo algunas monedas que son llamadas balboas. Actualmente, Panamá está considerada como el país con el mejor sistema financiero para invertir en la región, especialmente, en Centro América.

Ahora bien, surge la pregunta si Venezuela debe dolarizarse oficialmente, motivado a las situaciones económicas que actualmente atravesamos como: la desconfianza en la moneda, la alta tasa de inflación, la poca inversión, la fuga de capitales, la emisión de dinero sin respaldo en reservas (para financiar el déficit fiscal, induciendo más inflación y más desconfianza) un ciclo pernicioso que conduce a la hiperinflación.

La realidad es que el país ya vive una dolarización informal o no oficial, porque los precios se cotizan y transan en dólares, como: los pasajes aéreos, compra – venta de viviendas, compra de automóviles (como lo publicado el pasado viernes donde el Gobierno y la Ford acordaron que sus carros en el país se vendan en dólares), bienes tecnológicos, entre otros.

El asesor en materia de dolarización, José Luis Cordeiro, señaló que se han dolarizado todos los egresos pero los ingresos siguen en bolívares. Si la gente empieza a ganar en dólares, se dolariza Venezuela. Esa es una propuesta que puede mejorar la economía a corto plazo. El caso del país es único porque tiene más de una tasa de cambio. “Hay que ir a una unificación cambiaria y monetaria, eso lo permitiría la dolarización”. La economía debe sincerarse, insistió, porque todo lo que entra y sale de Venezuela es en dólares.

Sin embargo, la Confederación Venezuela de Industriales (Conindustria) asegura que dolarizar la economía venezolana no tiene sentido en el contexto actual debido a las pocas fuentes de divisas, señalaron en su informe semanal. “Pensar en que se dolarice la economía, incluyendo los salarios, no tiene mucho sentido. Para un país como Venezuela, que depende casi totalmente de los ingresos petroleros, la volatilidad de precios externos se traslada a la economía interna”, Conindustria señala que para dar ese paso de dolarizar a la economía “primero se requiere un flujo diversificado de ingresos en dólares y una política fiscal adecuada para reducir la inflación a niveles mínimos”.

En mi opinión, dolarizar formalmente no sería la cura para todos los problemas, pero impondría estabilidad cambiaria y a la balanza de pago, ya que al no existir moneda propia no son posibles las devaluaciones ni las bruscas salidas de capitales. Adicionalmente, los inversionistas tendrían mayor confianza, promovería el retorno de los capitales fugados y garantizaría la repatriación de las ganancias de capitales invertidos en el país, se eliminaría el “bachaqueo” de dólares, se reduciría los costos transaccionales y la corrupción que implica hoy día la existencia de cambios diferenciales. Sin embargo, la principal desventaja sobre esta aplicación es que perderíamos la posibilidad de emplear la política monetaria para planificar la economía, quedando a merced de las decisiones tomadas por la Reserva Federal de Estados Unidos.