Apuntes de un cubano honrado que piensa el socialismo como vivencia | La Joven Cuba

http://jovencuba.com/2015/03/20/apuntes-de-un-cubano-honrado-que-piensa-el-socialismo-como-vivencia/

Por Arnoldo Fernández Verdecia.(caracoldeagua@cultstgo.cult.cu)

Mi condición de martiano, que habla, piensa y escribe sin hipocresía, me hace compartir interrogantes, las mías, -son las de muchos compatriotas-, sobre el socialismo vivido, en esa aldea anónima llamada vida cotidiana, donde supuestamente no hay tiempo para pensarse en contexto y más bien orbitamos, sin preocuparnos por el camino al futuro elegido por líderes y jefes. Caracol de agua es mi canal al diálogo posible. Espero ideas lúcidas que ayuden a despejar tantas metáforas presentes, en la ascensión a lo ignoto nombrado SOCIALISMO.

¿Qué alternativa de sociedad tiene ante sí el régimen social cubano, luego de la órbita crítica del socialismo europeo en el siglo XX? ¿Es ese SOCIALISMO DE ESTADO la posibilidad de reorientar el navío en medio del naufragio económico? ¿Si es un viaje a lo ignoto, saben el camino jefes y líderes para llegar a un destino concreto donde no se pierda la justicia?

El imaginario de los cubanos no soporta otra vuelta de tuerca a un sistema que no ha sido capaz de solucionar sus más urgentes problemas económicos. Sobrevivir es la filosofía del hombre de trabajo.

¿El constante llamado doctrinal y el arsenal de propaganda ideológica seguirán siendo motores que mantengan encendido el carro del socialismo en el siglo XXI? Contra los espejismos de la civilización yanqui: ¿qué modelo referencial, en términos simbólicos, puede manejarse para contraponer el discurso capitalista homogenizante al discurso socialista donde la masa absorbe al individuo? ¿Por qué intelectuales y periodistas cubanos al viajar al exterior, sobre todo a Europa, se retratan en espacios públicos, considerados símbolos de la modernidad capitalista? El relato utópico del socialismo termina olvidándose en ese viaje, lo creo así, luego de ver el perfil de muchos en Facebook, de la llamada conciencia crítica, al sueño occidental y la pregunta que uno se hace desde las condiciones emergentes que vive es: ¿Por qué sucede?

¿En la Era Digital, qué puede hacer una nación anclada en un relato épico que pretendió proyectarse al futuro y solucionar los principales problemas del pueblo cubano? “La historia me absolverá” es el mejor testimonio de esa apuesta a despejar el laberinto de insatisfacciones de un pueblo, comido por el deseo de tener, sin dejar de ser sujeto de la historia que se edifica. Décadas después, el Líder reconoce la reversibilidad de un proceso, y la probable derrota del mismo desde dentro, a partir de las vulnerabilidades culturales presentes en el tejido social. ¿La resistencia cultural es la opción? ¿Qué ampara esa condición de sobrevivencia a un precio tan caro a unos, para otros, no tanto?

¿Por qué la intelectualidad latinoamericana de izquierda se ha visto urgida a construir la metáfora futurista de que el SOCIALISMO DEL SIGLO XXI hay que reinventarlo? ¿Por qué el presidente cubano Raúl Castro en uno de sus discursos paradigmáticos sentencia que el “socialismo es un viaje a lo ignoto”? Quiere decir, que cuando sea en términos históricos probable lograrlo, no hay referentes que lo validen. ¿Entonces, el Materialismo histórico, fundamentado por los máximos ideólogos del Marxismo, es algo obsoleto en la agenda teórica de los revolucionarios del siglo XXI? ¿La opción es el ideal emancipador de José Martí?

¿La ciudad hija de la República (1902-1958) puede ser enfrentada a la ciudad construida por el Socialismo cubano? ¿Qué se conserva de la primera y qué de la segunda? ¿La vida en el campo en una y otra época pueden ser confrontadas? ¿Qué pasa en el campo hoy? Si observamos el patrimonio tangible de nuestro socialismo, estamos ante la certeza de lo precario, pero también ante una retórica que nos armó de esperanzas en un futuro mejor. Entonces, la ecuación SOCIALISMO ES IGUAL A VIDA NUEVA, NUEVOS VALORES, HOMBRE NUEVO, ¿en qué se convirtió? ¿Tenemos una huella real que nuestros hijos puedan seguir, confiados de que es el camino y no otro? ¿Los padres han sido ejemplo del discurso armado por ellos mismos? ¿En verdad han sido consecuentes al seguirlo en ese viaje a lo ignoto?

El mesianismo insular nos ha hecho creer que podemos trazar una línea divisoria, en términos simbólicos y físicos, entre Estados Unidos como cultura y Cuba como contracultura dotada de todos los fundamentos morales, económicos y políticos, donde Latinoamérica debe encontrar razones para sus proyectos de cambios. ¿Es realmente así? ¿No será acaso la Revolución cubana un terreno simbólico, donde todos se alimentan en el camino a sus propósitos? Y finalmente: ¿no será más bien una cuestión de retóricas aristotelianas presentes en el discurso de los líderes progresistas, que constantemente acuden al recurso simbólico de una Cuba agredida por el Imperio, para imantar a sus públicos con una propaganda sentimental alimentada en ese imaginario de pequeño país desafiando al gigante? En fin, acudir a Cuba, desde mi lógica de hombre anónimo de la historia, en el discurso de los líderes latinoamericanos, es apropiarse, en términos mediáticos, de una Ética necesaria para funcionar ante los medios hegemónicos actuales y fundamentar una contra-hegemonía emancipadora. Nadie puede ignorar el macro relato socialista hecho desde la isla antillana, si pretende descontaminarse de los caminos hechos del capitalismo y del propio socialismo.

Ahí está Venezuela y su empeño de hacerse con el socialismo del siglo XXI. Sobre ella, algunos amigos me dicen: “vivo una Venezuela calmada”, sin embargo los líderes bolivarianos la presentan permanentemente asediada por el Imperio, asechada por enemigos de todo tipo, entonces cabe preguntarse: ¿la radicalización del proyecto social de ese país no los estará conduciendo a una nueva tropología donde el enemigo está en todas partes, y hay que derrotarlo, de lo contrario el sueño de Chávez nunca será posible? La otra pregunta sería: ¿Tratan de inventar un lenguaje simbólico donde la amenaza a la paz está en todas partes y hay que acudir a palabras que denoten fuerza y esperanza para que la gente crea y tenga motivaciones reales al defenderlo? Maduro tiene a mano el recurso al SUEÑO DE CHÁVEZ como alternativa; su forma de gobernar tiene que inspirarse ahí y partir de ahí; no hacerlo es extraviarse en un mundo de sombras. La tropología que lo urge a expresarse así, toma de Chávez elementos referenciales que le permitan interpretar el difícil papel de un linaje sucesional donde tiene que ser consecuente con el hecho de ser nombrado por el Padre de la Revolución su HIJO MAYOR, O EN SUS PROPIAS PALABRAS: EL HIJO DE CHÁVEZ….La historia, ha dicho Fidel Castro en otras condiciones, tendrá la última palabra. ¿Venezuela hará el socialismo del siglo XXI, en ese viaje a lo ignoto? ¿Cuba tiene necesidad de reinventarlo porque creyó en un camino y no logró encontrarlo? Preocupaciones como las mías, las tienen millares de compatriotas que lo han dado todo, y por razones biológicas sólo les (nos) queda el reino de los cielos para alcanzarlo.

tomado de: http://caracoldeagua-arnoldo.blogspot.com/2015/03/apuntes-de-un-cubano-honrado-que-piensa.html

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