Cuba afectada en la reventa del crudo venezolano ante caida de precios

Crisis de petroprecios también pega a Cuba | El Economista.

Al parecer en el contrato de suministro de crudo a Cuba por parte de Venezuela No hay nada escrito que le impida revender en el Mercado Mundial. Venezolanos no muy contento con ello protestan en las redes.

Crisis de petroprecios también pega a Cuba

 

La caída de los precios internacionales del petróleo provocará la suspensión de proyectos sociales cubanos, situación que se verá agravada por la crisis petrolera que afecta a Venezuela, de donde Cuba importa cada día 100,000 barriles de crudo

La Habana.- La caída de los precios del petróleo gravitará en 2015 sobre los proyectos de Cuba para relanzar su economía, deteriorada por persistentes efectos de la desintegración de la Unión Soviética y altibajos de la situación internacional.

Cuba, siendo importador de petróleo, no se beneficia cuando baja su precio sino que puede verse perjudicada pues la mayoría del crudo que se consume en la isla caribeña proviene de Venezuela donde se ha agravado la crisis económica tras la caída de los precios.

De acuerdo con especialistas, el dudoso panorama para el mercado petrolero ha originado que este combustible deje de ser una fuente de estabilidad económica desde que los precios decayeron hasta perder un tercio de su valor.

Sostienen que una mayor contracción de la registrada desde mediados de 2014, de un 30%, es una mala noticia para los productores de ese recurso natural como Venezuela, aunque beneficiará a los consumidores.

Varios países como Venezuela, Ecuador y Nigeria han planificado para el próximo año ventas entre 60 o 70 dólares por barril, una baja que los obligará a realizar reajustes internos en sus gastos.

Venezuela obtiene el 96% de sus divisas de las exportaciones de crudo y el presidente Nicolás Maduro manifestó recientemente que la devaluación del petróleo ha reducido en un 35% los ingresos en divisas de todos los países petroleros.

La escasez de petróleo sufrida en Cuba a principios de los años 90 del siglo pasado trajo grandes pérdidas a la economía y enormes penurias a la población, que se alarma al pensar lo que pudiera pasar si faltara el combustible procedente de Venezuela.

Venezuela, que tiene la economía menos diversificada de todos los países petroleros, enfrenta un momento difícil, con un déficit fiscal del 15% y una inflación del 60 por ciento.

De producirse cualquier situación inesperada, Cuba necesitaría disponer de suficiente dinero para poder pagar el petróleo al precio del mercado mundial.

Hasta la caída del comunismo en el antiguo bloque soviético, Cuba satisfacía sus requerimientos del combustible con el crudo enviado por Moscú, y en la actualidad con el que recibe de Caracas.

En ambos casos comercializaba una parte no especificada en el mercado internacional para potenciar sus ingresos de moneda dura.

Cuba produce, en tierra y aguas someras, un promedio de 21 millones de barriles de petróleo y 1.1 millones de metros cúbicos de gas natural, lo que representa el 46% de su consumo y el resto lo importa de Venezuela, unos 100,000 barriles diarios, con facilidades de pago, y parte del envío lo paga con servicios de médicos y otros asesores.

Según datos oficiales, más del 50% de crudo que se consume en la isla se destina a la generación eléctrica. El petróleo local, pesado y con alto contenido de azufre, alimenta la fabricación de cemento.

En los últimos años la isla mantuvo esperanzas de poner en explotación conjunta con socios extranjeros varios pozos en su Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Golfo de México, de 112,000 kilómetros, dividida en 59 bloques.

Cuba estima que en esa extensa área hay un potencial de 20,000 millones de barriles de crudo, pero especialistas estadounidenses afirman que dicha cantidad fluctúa entre los 5,000 y 9,000 millones de barriles.

Sin embargo, la mayoría de las compañías petroleras internacionales abandonaron sus intentos después que la búsqueda del oro negro en aguas profundas frente a la costa norte de Cuba resultó infructuosa desde el punto de vista comercial.

Cuba abrió la posibilidad de inversión extranjera en su sector energético en 1991 y, desde entonces, se estima que las compañías internacionales han invertido más de 2,800 millones de dólares en la exploración y producción de petróleo.

En la Feria Internacional de La Habana (Fihav 2014) de noviembre pasado el gobierno cubano presentó a potenciales socios una cartera de oportunidades para invertir en el sector energético del país caribeño.

Esta fue una continuación de la ofensiva lanzada a mediados de 2014 destinada a abrir a capitales foráneos sectores marítimos en el norte del centro y oriente de la isla, con la esperanza de que el hallazgo de abundante crudo se convierta en una tabla de salvación para la economía.

En fecha más reciente, la estatal Cuba Petróleo (Cupet) anunció que se realizarán trabajos de exploración petrolera sísmica marina a lo largo de la costa occidental, desde el poblado de Santa Fe, en La Habana, hasta las alturas del Faro de Maya, en la provincia de Matanzas.