¿El dólar paralelo no existe?… ¡que me digan dónde para ir allá! – Por: Adriana Guerrero Márquez

¿El dólar paralelo no existe?… ¡que me digan dónde para ir allá! – Por: Adriana Guerrero Márquez.

 

¿El dólar paralelo no existe?… ¡que me digan dónde para ir allá!

 

 

Inicio esta reflexión tomando como referente la obra de Carlos Matus, Adiós Señor Presidente donde hace un abordaje sobre los métodos ingenuos de planificación o métodos dejados a la improvisación en lo que respecta a las políticas aplicadas por un gobierno.

 

Lo que está sucediendo es que la planificación determinística, parcial y tecnocrática está debilitando la necesidad de información y por consecuencia la capacidad de llamar la atención de quien dirige y toma las decisiones. Para escribir estas líneas me vi en la necesidad de buscar el video donde el Presidente Nicolás Maduro afirma que: “el 99% de los productos son importados con Cencoex o Sicad 1…el dólar paralelo en la realidad venezolana no existe.” Lo cierto es que no quería creer lo que había leído al respecto, me negaba a pensar que el presidente había dicho eso.

 

Estimado Presidente, la economía de nuestro país se rige por el dólar paralelo que está hoy sobre los 180 Bsf. Si el 99% de los empresarios y comerciantes de Venezuela están importando su mercancía con dólares preferenciales pero convirtiéndolos en sus estantes en dólar paralelo cómo es que usted no lo sabe? Será que no cuenta usted con un equipo de trabajo que le diga la verdad, que lo mantenga informado de nuestra realidad; que le cuente sobre las vicisitudes por las que transitamos cada día para comprar medicinas, pañales, insumos de aseo personal, cauchos, baterías, comida, etc, etc…

 

Eso nos preocupa enormemente, parece que se ha agrietado el canal de comunicación entre usted y su pueblo. Por favor salga de esa burbuja que le han construido, escape, atrévase a creer en otros actores que no tienen poder de decisión pero si conocimiento in situ. O pida ayuda a familiares, amigos o amigas gente que pueda salir a la calle sin ser reconocido dígales que dediquen un día a ir al mercado, que le lleven la factura de pago de lo que puedan comprar, o que al menos vean los precios de lo que sería un mercado para una familia digamos de 5 integrantes; que le informen cuánto cuesta un caucho, una batería un litro de aceite. Que le digan cuánto cuesta una vivienda, no de la GMVV una en cualquier otro lugar a precios reales. Si hablamos de ocio, que le averigüen cuánto cuesta un libro, un CD original, un viaje al Amazonas, a Canaima, a los Roques, a Morrocoy, un peñero para pasear por Mochima.

 

El poder político se ha concentrado en la administración de su gestión política, dejando en la periferia al poder comunal, a los y las ciudadan@s. Estamos presenciando un regreso a lo que se denomina triángulo de hierro en análisis de políticas públicas (conformado por personas de la asamblea nacional, la presidencia y los grupos de interés económicos y políticos), donde la participación es segmentada, entrar a ese triángulo es difícil.

 

Una de las fallas que menciona Carlos Matus en su texto es: mal manejo político del Balance de Gestión Macroeconómica, relacionado con ajustes económicos carentes de fuerza y de sutileza técnica y estratégica. Haciendo que se pague un alto costo político debido al manejo de la política económica, costo que se ve reflejado en las últimas encuestas nacionales. Parece que eso tampoco se lo hace saber su equipo de trabajo y/o allegados (Matus 1998:32,33).

 

La última falla es la que se refiere al completo descuido de los problemas de mayor valor para la población en nuestro caso: inseguridad personal, desabastecimiento, escases, especulación, baja calidad en cobertura de salud pública, racionamiento de energía eléctrica, calles saturadas de basura, transporte público saturado y obsoleto, horas eternas en colas para comprar algo, para poner gasolina a un carro en el caso de Táchira, entre otros.

 

En fin Señor Presidente, el dólar paralelo SI coexiste con el denominador común de la población, esa que vive (vive es un decir…) de un salario que está más que devaluado.

 

Saludo cordial,

ardigm@yahoo.com