Balseros cubanos ¿por qué sube la cifra?

Balseros cubanos ¿por qué sube la cifra?.

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Cubanos balseros y las razones:

Después de seis años de iniciadas las reformas en Cuba, el salario en la isla, aunque incrementado en algunos sectores, sigue siendo el mismo, un salario deprimente. Siendo el poder adquisitivo de la mayoría trabajadora tan bajo, que asusta a los propios economistas dentro del sistema, sin embargo, poco pueden hacer estos ante tal situación, porque respetando esas leyes que rigen la economía, es imposible subir los salarios sin un respaldo económico real y ese no existe. Por tanto, en el plano económico, la situación del cubano no ha mejorado mucho.

Y si bien es cierto que en los años noventa Cuba atravesó una situación aún más alarmante, las condiciones eran distintas, partiendo del hecho de que fue otra la generación que se enfrentó a la debacle, éramos casi iguales y además, no existían las Reformas Económicas y Migratorias.

Con las Reformas Económicas y Migratorias, Cuba se presentó ante el mundo con un rostro nuevo, fresco y ofreciendo posibilidades antes impensadas para los cubanos: se eliminaron las trabas para salir del país, puesta en vigor de la ley de repatriación, permiso de compra venta de viviendas, autorización para la apertura de negocios privados, arrendamientos de establecimientos estatales, pasos definitorios para la aceptación de la salida de los cubanos a ofrecer sus servicios al exterior, incluyendo deportistas, incremento del intercambio cultural y la salida al exterior y retorno de disidentes, los cuales, después de participar en cuanta entrevista o reunión son invitados en terceros países, regresan a la isla.

Las reformas, tanto económicas como migratorias, han sembrado en el cubano dos preocupaciones.

La primera: muy relacionada con las diferencias reales que dichas leyes han generado; los cubanos que abandonaron la isla en balsa o en avión son los mismos que hoy regresan a ella con poder adquisitivo y pueden comprarse un auto, una casa y abrir un negocio para ellos o para sus parientes, todo con la venia del estado cubano. Estos mismos cubanos (antes) balseros, hoy son reconocidos y considerados dentro de la población cubana como hombres y mujeres de éxito, con un nivel adquisitivo muy por encima del resto de la población trabajadora, (esos que ni soñando han podido abandonar la isla).

La segunda: Existe el temor real, que con los cambios migratorios la conocida Ley de Ajuste Cubano desaparezca por carecer de sentido real y entonces los cubanos que no logren emigrar ahora, se enfrentarían, muy probable en unos años, a la ausencia de una ley que ubica al cubano en una situación privilegiada en comparación con el resto de los inmigrantes de América Latina que llegan a los Estados Unidos de América sin ningún tipo de seguro ni de apoyo gubernamental. Para muchos cubanos es ahora o nunca.

Unido a estas dos preocupaciones, los cubanos continúan encontrando en el Bloqueo o Embargo, la justificación y el fracaso. La justificación porque durante muchos años todos los males habidos y por haber le fueron atribuidos al Bloqueo, cuando en realidad, muchos de nuestros problemas, incluso los económicos, se debían a malas planificaciones y al desinterés general existente en la población y en los funcionarios, los cuales; optaron por encontrar a un culpable único y además imperialista: el Bloqueo. Vale reconocer que el Bloqueo o Embargo económico a la isla, sí afecta a determinadas ramas de la economía cubana y sobre todo al pueblo, lo que ocurre que la repetición continuada durante tantos años de un mismo vocablo ha terminado por provocar un efecto de cansancio en quienes lo escuchan.

De igual modo el Bloqueo o Embargo ha fracasado, es un fracaso real si se tiene en cuenta que su objetivo era el de crear un estado de descontento nacional que provocara un estallido social a gran escala y que este diera al traste con el sistema imperante en Cuba. Año tras años la votación en la ONU demuestra que ya nadie cree en el Embargo a la isla, ni los propios gobernantes de los Estados Unidos, me atrevo a afirmar, que si no fuera por la presión que ejercen algunos círculos de poder en los Estados Unidos sobre el presidente Obama, este hubiese levantado el Embargo, él tampoco se lo cree.

Los cubanos, mayoría abrumadora decidida a vivir entre dos fuegos, han descubierto que la política es para los políticos y que aunque el mundo gire y gire y vuelva a girar, el que sale adelante es aquel que en cada giro natural del mundo, ha logrado meterse cinco dólares en el bolsillo.