7 teoría para controlar la pre-eclampsia (hipertensión en la embarazada)

Teorías sobre la prevención de la pre-eclampsia – Puleva Salud.

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7 Teorías sobre la prevención de la pre-eclampsia

Diversos estudios se han realizado para determinar factores que pudieran prevenir esta enfermedad. La pre-eclamsia o preeclampsia puede presentarse en el embarazo y se caracteriza por hipertensión arterial, proteinuria (eliminación de proteínas por la orina) y edemas (hinchazones) generalizados, que no ceden con el reposo y que puede agravarse hasta llegar a la eclampsia, una patología de especial gravedad.

 

1. Sulfato de magnesio
2. Calcio y vitamina D
3. Antioxidantes
4. Aspirina
5. Controlar la obesidad
6. Reducir el estrés
7. Ejercicio moderado

 

  1. Sulfato de magnesio

 

Prevención de la pre-eclampsia. Hay diferentes estudios encaminados a la prevención.

En un estudio publicado a principio de junio de 2002 en la revista The Lancet, se demuestra que el sulfato de magnesio reduce considerablemente la aparición de eclampsia en mujeres con pre-eclampsia, sin que el fármaco perjudique a sus bebés. El estudio se realizó con 136 pacientes embarazadas divididas en un grupo control y otro de estudio.

Los autores del estudio concluyen que el tratamiento con sulfato de magnesio puede reducir en un 50% el riesgo de eclampsia en pacientes con pre-eclampsia, sin dañar ni a la madre ni al feto.

A esto se une la ventaja de que el sulfato de magnesio es un fármaco muy barato que puede ser encontrado en cualquier país.


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  2. Calcio y vitamina D

 

Un estudio publicado en American Journal of Obstetrics and Gynecology (2006: Volume 194, Issue 3, Pages 639-649) realiza un seguimiento de 8.300 mujeres en varios países con deficiencias de calcio en la dieta a las que se dividió en dos grupos, uno al que dio suplementos de calcio y a otro al que se dio un placebo (sustancia sin actividad terapéutical). Este estudio patrocinado por la OMS, llega a la conclusión que los suplementos de calcio durante el embarazo reducen las complicaciones durante el mismo, especialmente la preeclampsia y eclampsia, reduciendo la mortalidad y la morbilidad de la madre y del hijo.

Varios estudios anteriores realizados con grupos de personas más pequeños, deducen que la suplementación de calcio es eficaz en la reducción de la presión arterial, tanto la hipertensión en mujeres postmenopausicas como la preeclampsia (J Clin Endocrinol Metab. 2001 Apr;86(4):1633-7.

Además se han observado niveles bajos de 1,25-(OH)2D (Vitamina D) en sangre materna y en el cordón umbilical en la preeclapsia. J Clin Endocrinol Metab. 2000 May;85(5):1828-33.

Se ha visto que una suplementación a corto plazo con la vitamina D (3) y el calcio es más eficaz en la reducción de la presión arterial sistólica que el calcio solamente.


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  3. Antioxidantes

 

Un estudio de J Obstet Gynecol. (2005 Feb;192(2):520-1) concluye que la ventaja potencial de los suplementos de vitamina C y de vitamina E para prevenir pre-eclampsia en mujeres con factores de riesgo clínicos era más pequeña de lo que estimaban en principio. Plantean que los futuros estudios sobre suplementación de vitaminas antioxidantes en esta población requerirán a más de 500 mujeres en cada grupo (control y de estudio) para que los resultados sean significativos.

Sin embargo un estudio posterior publicado en J Obstet Gynaecol Res. (32(1):32-41) en febrero de 2006 concluye que el ácido ascórbico puede actuar como factor preventivo importante en el desarrollo del pre-eclampsia.

El estudio se realizó en 31 mujeres embarazadas entre las 33 y las 40 semanas de gestación divididas en un grupo control de 23 mujeres normales y otro compuesto por 18 mujeres con pre-eclampsia.

Se concluyo que el incremento del estrés oxidativo en la placenta está implicado en la patofisiología de la pre-eclampsia, y que la vitamina C, también llamada ácido ascórbico, que es un importante antioxidante, podría actuar previniendo el desarrollo de esta patología.


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  4. Aspirina

 

En varias ocasiones se han realizado estudios para ver la relación de la aspirina con la pre-eclampsia. Y ninguno de ellos ha demostrado que sea capaz de disminuir de forma significativa la probabilidad de que una gestante sufra esta patología de elevada incidencia (un 8% de las mujeres embarazadas).

Sin embargo, según un estudio del Instituto de Ciencias de la Salud de Oxford, los antiplaquetarios están asociados con una reducción moderada (15%) en el riesgo de padecer pre-eclampsia, con un 14% de disminución de las probabilidades de muerte del bebé y con un 8% menos de riesgo de parto prematuro.

Este estudio ha analizado un total de 39 estudios, que incluyeron a 30.563 participantes, en la mayoría de los cuales se comparó el consumo de aspirina con el de un placebo.


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  5. Controlar la obesidad

 

Del estudio publicado en Hypertens Pregnancy (2005;24(2):125-36) se desprende que el índice de masa corporal (IMC) elevado antes del embarazo es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de la hipertensión embarazo. Junto al IMC elevado, el aumento del peso durante el embarazo, y la edad materna se asociaron independientemente a la hipertensión embarazo. Fue un estudio retrospectivo de casos control con 131 mujeres en cada grupo.


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  6. Reducir el estrés

 

Un estudio realizado en el Rotunda Hospital de Dublín, Irlanda, en mayo de 2002, demuestra que las madres trabajadoras tienen un riesgo cinco veces más alto de padecer preeclampsia que aquellas que no trabajan.

El estudio pretendía determinar las relaciones entre el trabajo maternal, las cifras de tensión arterial ambulatoria en la mitad del embarazo y el resultado final del embarazo.

Se vio que las mujeres que seguían trabajando durante el embarazo, tenían niveles de presión arterial más altos en la mitad del embarazo y más riesgo de desarrollar pre-eclampsia.

Los autores del estudio no tienen claro por qué las mujeres que trabajan durante el embarazo tienen un mayor riesgo de pre-eclampsia que aquellas que permanecen en casa.

Sin embargo, es posible que la sobrecarga de actividad física y mental que supone el trabajo, condicione una mayor liberación de hormonas de estrés, las cuales podrían causar una subida de la presión arterial.


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  7. Ejercicio moderado

 

Según un estudio reciente del Centro Médico Sueco de Seattle, el ejercicio moderado durante el embarazo previene la pre-eclampsia. Se estudió un grupo de embarazadas que hacían ejercicio regularmente, y se vio que tenían un 35% menos de riesgo de hipertensión gestacional, en comparación con las embarazadas menos activas.

También se observó que las mujeres que hacían deporte desde un año antes de quedarse embarazadas tenían muchas menos probabilidades de pre-eclampsia.

El ejercicio físico es muy recomndable en la gestación pero teniendo en cuenta ciertas precauciones como mantener la frecuencia cardiaca durante el esfuerzo por debajo de 140 pulsaciones por minuto, cuidar la hidratación y evitar los ejercicios de alto impacto.