¿Prensa cubana? renovarse o resignarse a la derrota definitiva

Capítulo Cubano: Prensa cubana: renovarse o resignarse a la derrota definitiva.

…..

Nota: Las negritas y cursivas son del Editor de este Blog.

Muchos diarios cubanos, a la vez, se enfocan en un preciso aspecto de la realidad cubana y, al unísono, dejan fuera muchos otros, no proporcionando así una información completa acerca de los acontecimientos internos. Es precisamente esta la diferencia entre la prensa occidental y la prensa cubana. La primera es manipuladora pero jaspeada y la otra es verídica (Siempre sobrecumple los planes y en la mesa del cubano no se ve nada, es muy verídica) pero sectorial. Un pacto tácito parece haber ocurrido entre prensa (PCC) y sociedad cubana, establecido por la primera y aceptado supinamente por la segunda. Se ha decidido cuales son las informaciones interesantes, es decir, que es lo que debe considerarse noticia, excluyendo para siempre todo el resto.

En el último congreso del Partido Comunista de Cuba (abril 2010), Raúl dijo: “Fomentar la discusión franca y no ver en la discrepancia un problema, sino la fuente de las mejores soluciones. La unanimidad absoluta generalmente es ficticia y por tanto dañina. La contradicción, cuando no es antagónica como es nuestro caso, es motor del desarrollo. Debemos suprimir, con toda intencionalidad, cuanto alimente la simulación y el oportunismo. Aprender a colegiar las opiniones, estimular la unidad y fortalecer la dirección colectiva, son rasgos que deben caracterizar a los futuros dirigentes de la Revolución“.

Hoy, tras casi tres años desde cuando Raúl pronunció estas palabras, mientras geniales e improvisados blogueros ofrecen noticias más interesantes, completas y rápidas, parece haber llegado el día para escribir un nuevo pacto social y reformar la prensa cubana. El periodismo debe levantar su voz, cumplir una gira a 360 grados por la realidad y captarla, reproducirla y contarla; debe abandonar un anacrónico dogmatismo y una absurda autocensura, sin miedo a lo malo, sin miedo a la imperfección, sin miedo al descubrimiento que Cuba no es y nunca será una sociedad perfecta. 

El día que la prensa cubana se movilice para dispensar este tipo de información, la más íntegra posible, sobre los aspectos positivos y negativos -quizás trágicos- de la realidad cubana, en ese preciso día, la Revolución dará un paso más hacia la victoria. Ha llegado un día fatídico: la prensa cubana tiene que renovarse radicalmente o resignarse a la derrota definitiva. La cual será cuando desaparezca el PCC como Fuerza Superior de la Sociedad, según lo enganchó Fidel en la SupraConstitución de Cuba. Lo demñas es puero maquillaje político para crear “aires de cambios”.

 

 

 

Anuncios