Raúl Castro acelera la transición y se aleja de la sombra de Fidel

RunRun.es – » La foto de Fidel y el trasfondo de la crisis en la cúpula cubana.

Raúl Castro acelera la transicióy se aleja de la sombra de Fidel

 

La flexibilización de los viajes es parte de una serie de progresivas reformas con las que el actual presidente y hermano del líder histórico quiere evitar el derrumbe del sistema

Por César González Calero

 

Actualización o muerte! Ésa parece ser la consigna del presente revolucionario en Cuba. Una “actualización” (eufemismo del régimen para referirse a las reformas) a la que siempre se resistió Fidel Castro y que su hermano Raúl, más necesitado de oxígeno que el Comandante, parece decidido a llevar adelante, aunque sea a los tumbos.

Preocupado por enderezar una economía en cuidados intensivos, el presidente cubano ha dado un paso histórico en el proceso de transición en la isla con la aprobación esta semana de la reforma migratoria. Un viaje que, sin embargo, todavía genera dudas.

El decreto-ley sobre la eliminación de los permisos de viaje al exterior salió a la luz después de un gran tira y afloja entre los halcones del régimen (con Fidel a la cabeza) y los aperturistas (Raúl y los militares de su confianza).

Las discrepancias entre ambos grupos duraron meses. La vieja guardia aducía que una reforma debilitaría la seguridad interna del país y al mismo tiempo estimularía la “fuga de cerebros”. El borrador del decreto-ley era menos restrictivo que la norma aprobada el martes pasado, según indicaron a LA NACION fuentes conocedoras del proceso de reformas en Cuba.

Para que la nueva ley viera la luz, ambas partes llegaron a un consenso de mínimos. Suprimidos el permiso de salida y la carta de invitación (las principales trabas para salir del país), las restricciones seguirían para los profesionales considerados “estratégicos” (médicos, científicos, militares, etc.) y los disidentes. Los aperturistas tendrían así el oxígeno necesario para aplacar el descontento social y los ortodoxos lograrían modular el alcance de la reforma según las necesidades del régimen.

“La reforma se aprueba ahora porque la presión en favor de la eliminación de los permisos de salida y entrada ha crecido considerablemente, sumando no sólo a la oposición y el exilio sino a una parte considerable de las nuevas élites económicas y políticas de la isla. Esa presión, interna y externa, ha producido un debilitamiento del sector duro, resistente al cambio”, dice el ensayista Rafael Rojas.

Para este intelectual cubano residente en México, la nueva ley migratoria supone “un importante paso en la dirección del restablecimiento pleno de la libertad de movimiento en Cuba”.

En términos similares se expresa desde Washington Peter Hakim, del centro de análisis Interamerican Dialogue: “En principio, la reforma representa un gran avance; el gobierno todavía puede denegar pasaportes, pero si uno no es disidente, ni atleta, ni médico, el procedimiento será más fácil y más barato para muchos cubanos que, sin duda, viajarán”.

Para este experto en Cuba, la reforma amplía los derechos básicos de los cubanos, pero todavía es pronto para saber en qué magnitud lo hará. “El gobierno cubano -precisa Hakim- está obsesionado con mantener el control; habrá que ver el rigor con el que se entregan los pasaportes o qué trato se dará a los ciudadanos que viajen durante largos períodos.”

CRECE EL DESCONTENTO

¿Pero qué razones llevaron a Raúl Castro a sacar adelante en este momento la reforma más reclamada por los cubanos? Además de las presiones internas y externas, la mala marcha de la economía ha influido a la hora de aprobar la flexibilización de los viajes, según los expertos consultados.

“La reforma se aprobó porque la situación económica sigue siendo difícil y crece el descontento en la población (?) Al mismo tiempo, hay un gobierno un tanto debilitado, que ya no puede cumplir con su parte del pacto: ofrecer bienestar a cambio de lealtad política”, explica Susanne Gratius, del centro de análisis Fride, con sede en Madrid. “El ritmo de cambios se realiza en función de la lógica de mantener el poder a toda costa”, añade.

La nueva ley migratoria buscaría un aumento de las remesas de dinero que se envían desde el exterior (1,8 millones de cubanos viven en Estados Unidos y esa cifra podría aumentar a partir de enero, cuando entre en vigor la ley), y que hoy suponen unos 2000 millones de dólares anuales, la segunda fuente de ingresos en divisas, después de los servicios de salud.

Hasta ahora, la principal apuesta de Raúl Castro para revitalizar la economía del país -la reducción de las plantillas del sector estatal y la expansión del trabajo por cuenta propia- avanza lentamente por la inercia burocrática del sistema y los elevados impuestos que rigen para la iniciativa privada.

La idea inicial era eliminar 500.000 puestos de trabajo en 2011 y un millón hasta 2015. Pero el traspaso de esa mano de obra a la iniciativa privada, es decir, a los incipientes negocios familiares del “cuentapropismo”, no se está produciendo al ritmo esperado.

“El sistema fiscal cubano es todavía muy regresivo”, subraya el prestigioso economista cubano Carmelo Mesa-Lago en conversación telefónica desde Pittsburgh, Pensilvania.

Coincide desde La Habana el economista disidente Oscar Espinosa Chepe: “Con los márgenes que les quedan a los cuentapropistas no se pueden crear empleos ni aliviar las plantillas estatales”. Para Espinosa, si el gobierno es incapaz de generar “un futuro próspero y esperanzador, el éxodo, que estaba frenado por las restricciones migratorias, será ahora inevitable”.

La flexibilización de los viajes al exterior es vista además desde algunos sectores del exilio cubano como la constatación de que Raúl tomó definitivamente el timón de la nave, y no descartan que eso se deba a un supuesto agravamiento en la salud de Fidel, un rumor extendido en los últimos días debido a la larga ausencia pública del ex mandatario y desmentido por el régimen, que el jueves publicó un mensaje del líder cubano en el que felicitaba a los graduados de una escuela de medicina.

Especulaciones aparte, la histórica decisión de Raúl constituye también un reto para Estados Unidos, que ahora deberá prepararse para un previsible aumento de la inmigración cubana. Pero es, ante todo, una forma de responder a esa consigna imaginaria del presente revolucionario..

Del editor: qué significa.

Las restricciones económicas caen, sí. Pero la apertura política es una aún quimera; y el poder sigue concentrado en un puñado de viejos líderes.

Cuba expuso en Cepal: Modelo Socialista y Planificado con elementos de Mercado

Cuba expuso en Cepal proceso de actualización de su modelo económico
San Salvador, 30 ago (PL) Cuba expuso hoy ante la Cepal su proceso de actualización de su modelo económico para garantizar las grandes conquistas de la nación bajo los principios del socialismo.

El viceministro primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Orlando Hernández Guillén, subrayó que las transformaciones se rigen también bajo el principio de que nadie quedará desamparado.

Hernández Guillén intervino esta noche en los debates del trigésimo cuarto período de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que sesiona desde el lunes último en la capital de El Salvador.

Cuba está comprometida en un proceso de actualización de su modelo económico orientado por los Lineamientos de la Política Económica y Social, aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista, señaló.

Agregó que en estos “se reafirma el principio que solo el socialismo nos garantizará enfrentar las dificultades y preservar las conquistas de la Revolución”.

Nuestro modelo se basa en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, y en ese proceso de actualización del modelo económico debe primar la planificación, pero tendrá en cuenta los elementos del mercado, dijo.

Todo ello bajo el principio de que el socialismo significa igualdad de derechos y oportunidades para todos los ciudadanos, pero no igualitarismo, apuntó.

Recordó que tras el triunfo de los revolucionarios cubanos sobre la dictadura del general Fulgencio Batista, comenzaron a hacerle realidad los sueños de justicia social expuestos por el líder de la Revolución, Fidel Castro.

Hernández Guillén destacó que esos éxitos se alcanzaron en medio de un clima de agresiones y un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la nación desde hace más de medio siglo.

Denunció que ese cerco es recrudecido mucho más en la actualidad y acumula un costo para el país de más de 104 mil millones de dólares.

Indicó que desde la pasada década del 90 la economía se reorientó hacia esferas como el turismo y hubo un replanteo de la industria hacia actividades de alto contenido de innovación tecnológica como la biotecnología y la industria médico-farmacéutica.

Apuntó que actualmente esas esferas constituyen unas de las más dinámicas de la economía, con un aporte significativo en la exportación de bienes y un papel decisivo en la preservación de los altos niveles de salud alcanzados.

Además, subrayó, llevar de manera solidaria a cerca de 70 países a médicos y especialistas de alta calificación.

ocs/rl

Cuba en tiempos de Cambios. Diez reformas y sus peros…

Cuba y los cambios que no llegaron para muchos que pensaron

Campesino cubano

150.000 cubanos recibieron tierras gratuitamente pero no tienen dónde comprar maquinarias ni insumos para hacerlas producir.

Las reformas económicas cumplen cuatro años y parecen dejar a más de un cubano insatisfecho: las consideran lentas, de poco calado, que no son integrales y, sobre todo, no sienten que hayan mejorado sustancialmente sus vidas.

Bastante hay de cierto, pero también influye un estilo diferente. Al frente del país hay un liderazgo más cauto para anunciar éxitos, que analiza las consecuencias de cada medida y pretende cambiar el modelo sin criticar las estrategias anteriores.

Marino Murillo -cabeza de la comisión impulsora de las reformas- dijo a BBC Mundo que la lentitud se debe a “un déficit de liquidez de divisas, la crisis mundial que dificulta los créditos y también a que nos falta prepararnos mentalmente para los cambios”.

La promulgación de cada una de las reformas va acompañada de límites absurdos, acápites que muestran la falta de definición en el modelo a construir y revelan el temor que sienten algunos sectores a las consecuencias de los cambios.

La percepción de la gente

“Los cambios aquí en la parte oriental donde yo vivo son muy lentos y no han sido para mejorar al ciudadano de a pie”, señala Ricardo Hernández, un constructor de la provincia de Holguín desocupado desde que regresó de su misión en Venezuela.

Un joven profesional de Santiago de Cuba aseguró a BBC Mundo “que las reformas que más impacto tendrían no se han implementado todavía, me refiero a la migratoria, doble moneda, internet y a que los universitarios podamos trabajar por cuenta propia”.

“Los cambios van lentos, pero uno tiene que adaptarse porque el país tiene una situación un poco mala”, afirma la telefonista Abelina Pérez, de la provincia de Villa Clara, quien asegura que debe recibir ayuda de su hijo porque el salario “no me alcanza para vivir”.

Reformas en Cuba

El trabajo por cuenta propia ha crecido menos de lo esperado porque no tienen almacenes mayoristas ni capital inicial.

La insatisfacción de los cubanos tiene también un factor subjetivo. Durante décadas, el optimismo marcó una retórica que hoy choca con la crudeza del discurso de Raúl Castro, quien abiertamente dice que están al borde del abismo, que el salario no alcanza o que la unanimidad es falsa.

Otro contraste es la aplicación de planes pilotos locales previos a la generalización de los cambios en todo el país. Antes las ideas se llevaban a la práctica mucho más rápidamente, algunas culminaban con éxito y otras se convertían en sonados fracasos con enormes costos.

Además, el discurso oficial recalca que no hay “reformas” sino una “actualización del modelo”. Esto trasmite a la gente la idea de que no hay transformaciones de fondo, pero le da al gobierno la libertad de cambiarlo todo sin tener que hacer un balance crítico del modelo anterior.

“No resuelve los principales problemas”

El economista disidente Oscar Espinosa dijo a BBC Mundo que “las reformas son un fracaso y se ha perdido un tiempo precioso. La entrega de tierras, por ejemplo, se realizó sin facilitar las condiciones mínimas a los campesinos con lo cual los resultados son ínfimos”.

Agrega que “el trabajo por cuenta propia es bueno porque le dio vida a la sociedad pero no resuelve los principales problemas. Hace falta darle impulso a las pequeñas y medianas empresas, dejar que la gente importe lo que necesita y que se desarrolle”.

El trabajo por cuenta propia se ha estancado, aunque en realidad no había crecido tanto. El 70% de los nuevos autónomos son personas que estaban “desvinculados laboralmente”, dicho en otras palabras son cuentapropistas clandestinos que acaban de legalizarse.

Sólo 80.000 extrabajadores del Estado solicitaron licencias, una cifra ínfima cuando el plan de despidos prevé pasar un millón de empleados al sector privado. El estancamiento puede deberse a la falta de capital e insumos para iniciar un negocio.

Reformas en Cuba

Algunos servicios están pasando a manos de sus trabajadores pero muy lentamente.

Los trabajos de los investigadores del Centro de Estudios de la Economía Cubana sugieren que las reformas se desaceleraron porque el gobierno quiere definir hacia qué país se marcha y cuáles serán las principales líneas maestras para construir ese modelo.

Afirman que el calado teórico de las reformas es profundo, pero en la práctica lo que más se hizo es eliminar prohibiciones y emitir algunos decretos que ya están obsoletos porque los cambios no pueden tener integralidad y coherencia si no se sabe hacia dónde se va.

Consideran que por eso es importante definir cuál será el modelo agrícola y, a partir de ahí, quitar del camino todo lo que entorpece la producción de alimentos, garantizando insumos, créditos, mercados mayoristas y permitiendo a las cooperativas importar y exportar.

El propio Raúl Castro confirmó esta semana en el parlamento que se dan “los pasos iniciales para la conceptualización del modelo económico del país y se aprobaron (…) todo lo cual sienta las bases para ejecutar las transformaciones mas sustanciales”.

Diez reformas y sus “peros”

  1. Se entregaron más de 1.300 hectáreas a los campesinos de forma gratuita. “Pero” no se permitió hasta ahora construir casas en ellas, no se venden insumos, no se permite importarlos, se les limita la venta libre de sus producciones y los tiempos de usufructo son muy cortos.
  2. Se cuadruplicó el número de trabajadores por cuenta propia. “Pero” se limita a menos de 200 oficios y ponen trabas al desarrollo, como el límite de 50 sillas en los restaurantes. No hay mercados mayoristas, faltan insumos en las tiendas, los créditos bancarios son ínfimos y hasta ahora estaba prohibido asociarse en cooperativas urbanas.
  3. Se autorizó el acceso de los cubanos residentes en la isla a los hoteles y estos se convirtieron en el segundo grupo después de los canadienses. “Pero” son tratados como turistas de segunda que pagan precios de primera, tienen prohibidas las excursiones en barcos, el trato y el servicio es de peor calidad y no se respetan los paquetes contratados.
  4. Se autorizó el uso de teléfonos celulares a los cubanos y se saltó de 250.000 a 1.300.000 usuarios. “Pero” a pesar del crecimiento, siguen estando entre los más caros del mundo: el minuto de llamada local ronda los US$0,40.
  5. Se creó un sistema impositivo nacional. “Pero” hasta ahora las grandes empresas estatales trabajan con presupuesto estatal centralizado y tampoco existen gravámenes sobre el salario de la mayoría de los trabajadores.
  6. Se decidió pasar a manos de sus trabajadores parte de los servicios. “Pero” sólo se ha hecho con un par de empresas de taxis y con las peluquerías, mientras se sigue estudiando dar pasos similares en la hostelería y el transporte.
  7. Se redujeron los subsidios a los alimentos. “Pero” los salarios no crecieron tanto como para compensarlo ni se aumentó la oferta de productos para bajar los precios en el libre mercado estatal o privado.
  8. Se autoriza la compraventa de automóviles. “Pero” limitada a vehículos usados, los cero kilómetros sólo podrán comprarlos un número reducido de ciudadanos, tras obtener una carta de autorización del gobierno.
  9. Se proponen descentralizar el poder político. “Pero” la experiencia se desarrolla sólo en dos provincias -las recién creadas Artemisa y Mayabeque- y se avanza en el mayor de los secretos.
  10. Se promueve una mayor autonomía de las empresas estatales. “Pero” no aclaran qué papel jugará el mercado, no se cuestionan los monopolios estatales, no se promueve la competencia empresarial y se mantiene la protección de las empresas improductivas.

 

epa – european pressphoto agency: Yoani Sánchez cree que la tecnología puede ayudar a emprender las reformas en Cuba

Yoani Sánchez cree que la tecnología puede ayudar a emprender las reformas en Cuba

vía epa – european pressphoto agency: Yoani Sánchez cree que la tecnología puede ayudar a emprender las reformas en Cuba.

Cuba-USA: diez tiempos de una relación

Cuba-USA: diez tiempos de una relación PDF Imprimir E-mail Relaciones Cuba-EEUULunes, 30 de Mayo de 2011 Gilberto López y Rivas – La Jornada.- El diferendo entre Cuba y Estados Unidos a partir del triunfo revolucionario en la mayor de las Antillas en 1959 es un tema crucial para entender la problemática contemporánea de América Latina. Por ello, es un acierto que Ocean Sur haya publicado recientemente un libro de lectura imprescindible: Cuba-USA: diez tiempos de una relación, escrito por el diplomático, escritor y periodista cubano Ramón Sánchez-Parodi.Parodi participó en 1974 en las conversaciones confidenciales entre Estados Unidos y Cuba con vistas a la posible normalización d

vía Cuba-USA: diez tiempos de una relación.

Pasó el VI Congreso

El Congreso del PCC y la economía cubana

Las reformas y los acuerdos alcanzados pueden lograr modestas mejoras, pero, a menos que se profundicen los cambios, no conseguirán resolver los problemas económicos y sociales fundamentales

CARMELO MESA-LAGO 26/05/2011



Resultado  35 votos





.

 

.

El pasado abril, bajo la presidencia de Raúl Castro, se efectuó el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), tras 14 años sin celebrar dicho evento. La crisis económica que comenzó en 2008 y se agravó por la crisis global, ha sido una causa de las reformas modestas hacia el mercado introducidas en años recientes y de su ratificación por el Congreso. La pregunta clave es si los acuerdos de este serán capaces de resolver los problemas económicos y sociales del país.

Cuba afronta una crisis severa aunque aún no llega al extremo de la de 1993-1994, tras el colapso de la URSS. En 2010 la economía subió un 2%, un tercio del promedio regional y una cifra dudosa: el 65% fue generado por servicios, los cuales están sobrevaluados y crecieron un 7%, mientras que solo el 19% fue la producción que cayó un 7%, y el 16% fueron electricidad, gas y agua, que declinaron un 1%. La formación bruta de capital disminuyó por segundo año consecutivo al 10%, menos de la mitad del promedio regional y del nivel cubano en 1989, antes de la primera crisis. La liquidez monetaria aumentó al 42%, el doble que en 1989. Aunque mejoró algo la balanza de pagos, los términos de intercambio se deterioraron por tercer año consecutivo (por el incremento de precios del petróleo y los alimentos), la deuda externa ascendió a 14.300 millones de euros (el triple de 1989) y creció la dependencia cubana de Venezuela. La construcción de viviendas bajó a la mitad de la tasa por 1.000 habitantes en 1989. El desempleo abierto se mantuvo en un 1,6%, pero en realidad era un 11,6% debido al excedente de mano de obra estatal.

La noticia en otros webs

webs en español

en otros idiomas

Con el modelo de socialismo de mercado chino las probabilidades de éxito serían mayores

Para afrontar el deterioro económico, Raúl anunció en 2007 “reformas estructurales” del sistema, seguidas del debate más amplio y profundo bajo la revolución. Después de una espera aprobó varias reformas orientadas hacia el mercado, la gran mayoría modestas y solo dos profundas. Una es la entrega en usufructo de la mitad de las tierras estatales ociosas, que tiene serios obstáculos: el Estado se reserva la propiedad y concede contratos a personas por solo 10 años, con obligación al usufructuario de venderle parte de la cosecha a precios fijados inferiores al precio de mercado; los contratos pueden ser rescindidos o no renovados, el usufructuario no puede construir una casa en el terreno y debe pagar tres tipos de impuestos. Debido a estas trabas y desincentivos, después de casi dos años de entrega de tierras, la producción agrícola cayó un 3% en 2010.

Otra reforma importante es el despido de entre 500.000 y 1,8 millones de trabajadores estatales innecesarios (del 10% al 39% de la fuerza laboral) que se ocuparían en nuevos trabajos por cuenta propia y otros privados, pero también con barreras muy fuertes. Algunas de las 178 ocupaciones aprobadas tienen cierta importancia (electricista, productor y vendedor de bienes, transportista de carga y pasajeros), pero la gran mayoría son artesanales (aguador, limpiabotas, pelador de frutas, payaso, carretillero). Siguen excluidos de realizar trabajo por cuenta propia los profesionales, muchos de los cuales serán despedidos y tendrán que desempeñar ocupaciones privadas no calificadas. Hay numerosos y pesados tributos: entre 10% y 40% sobre el ingreso, 25% por utilización de la fuerza de trabajo y seguridad social, 10% por ventas y 10% por uso de servicios públicos. Según la ministra de Finanzas y Precios, la carga tributaria promedio es de 30-35%, pero también se ha estimado una carga que puede exceder el 100% del ingreso neto. La ministra declaró a fines de 2010 que el impuesto por utilización de fuerza de trabajo crecerá proporcionalmente según se contraten más trabajadores a fin de que el negocio rinda menos utilidades e impedir así la concentración de la riqueza. Con los impuestos, el Gobierno esperaba incrementar en un 300% el ingreso fiscal este año, pero mató a la gallina antes de que pusiera los huevos de oro. En febrero de 2011, Raúl reconoció que el plan de despidos no funcionaba y que solo se habían creado la mitad de los trabajos privados planeados, aplazando el proceso.

El proyecto de Lineamientos (un 92% económicos y solo un 8% sociales) fue publicado en noviembre de 2010 y, tras amplio debate nacional, sometido en abril al VI Congreso del PCC; este modificó o agregó el 68% de las 291 cláusulas originales, pero la mayoría fueron fusiones y correcciones estilísticas, con pocos cambios sustanciales. Los acuerdos y reformas son positivos pero restringidos, con trabas y desincentivos que restringen su efectividad para resolver la situación.

El modelo económico socialista no se cambia sustancialmente, sino que se “actualiza”. Persiste la planificación central como herramienta esencial, si bien transformándose y teniendo en cuenta el mercado y la gestión “no estatal” (privada), pero sometidos al plan, estricta regulación y controles financiero-administrativos. La empresa estatal sigue siendo la principal y se ratifican formas de gestión privada antiguas o introducidas por las reformas sin agregar nuevas. Se prescribe una mayor descentralización en la gestión de las empresas estatales que habrán de ser autofinanciadas, sin subsidios fiscales; aquellas que incumplan sus obligaciones y arrojen pérdidas serán liquidadas o transferidas a la gestión privada.

Como las reformas, los acuerdos están lastrados por serias limitaciones. Realmente no definen un “modelo”, ya que no determinan el grado de participación del plan y del mercado, a más que hay contradicciones y vacíos importantes. La descentralización, el autofinanciamiento y el cierre de empresas improductivas fueron intentados varias veces antes sin éxito. En la esfera privada “no se permitirá la concentración de la propiedad”, tampoco la propiedad cooperativa puede ser vendida o arrendada. Por otra parte, se autoriza la compraventa de viviendas, prohibida desde 1960, aunque sin especificar las normas. Se mantiene la determinación centralizada de precios en las áreas que “interese regular”, “descentralizando las restantes”, sin especificar unas y otras. Los lineamientos concedían “flexibilidad” a las empresas para fijar precios, pero los acuerdos suprimieron esta cláusula; se estipula “revisar integralmente el sistema de precios” sin pautas de cómo hacerlo. A pesar de la severa necesidad de transferencia de capital y tecnología foráneas en toda la economía, la inversión extranjera continúa circunscrita a “aquellas actividades de interés para el país”, lo que ha llevado a la caída en las empresas con capital extranjero. Abundan las metas idealistas: eliminación de la dualidad monetaria (peso convertible y nacional); recuperación de la capacidad exportadora en azúcar, tabaco y pesca, así como la de níquel; reducción de la dependencia en las importaciones y erradicación de los subsidios a las exportaciones. Pero ni siquiera se esbozan estrategias para alcanzar esos objetivos teniendo en cuenta la crisis actual.

La “actualización del modelo” no se ha implementado pero la experiencia histórica y las limitaciones citadas crean serias dudas sobre si se logrará. Si se hubiese seguido -adaptándolo a las características cubanas- el modelo de socialismo de mercado chino o vietnamita (con un rol mayor del mercado y del sector privado), que ha dado excelentes resultados por decenios, las probabilidades de éxito serían mucho mayores.

Las explicadas fallas de las reformas no fueron corregidas por los acuerdos y hay que preguntarse por qué no se hizo esto durante meses de debates en que participaron nueve millones de cubanos, así como en la Asamblea Nacional, el Comité Central del PCC y su Buró Político, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y entre los delegados en el Congreso. Raúl había anunciado una Conferencia Nacional del PCC en la segunda mitad de 2011 y la pospuso para fines de enero de 2012, pero estará encaminada a determinar el papel del partido y sus relaciones con el Gobierno, no a corregir las fallas.

La efectividad de las reformas y acuerdos está lastrada por objetivos excluyentes o contradictorios. Por una parte se reconoce la necesidad de aumentar la producción, eliminar el empleo estatal excedente y el papel creciente que debe jugar el mercado y el sector privado. Por otra parte, se pone énfasis en el plan central, el control, la regulación, la empresa estatal y la fuerte tributación al sector privado que impide su desarrollo. Esto sugiere un conflicto en la dirección, unos en favor de los cambios y otros renuentes o temerosos de los mismos, por lo que el resultado es un compromiso ineficaz.

En conclusión, las reformas y los acuerdos pueden lograr modestas mejoras, pero, a menos que se resuelvan las contradicciones existentes en la dirección y se profundicen los cambios, no conseguirán resolver los problemas económicos y sociales fundamentales. En ese caso, podría ocurrir una lucha en la dirección para expandir las reformas. Por el contrario, si prevalece la inercia ocurriría una erosión económica-social mayor y el consiguiente descontento de la población.

Carmelo Mesa-Lago es catedrático de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).

Publicado con WordPress para BlackBerry.

Cuba, ¿en transición? | La Voz del Interior

Cuba, ¿en transición?Como el Chevrolet 52 que conduce Michel todos los días de La Habana a Varadero, el país socialista necesita un nuevo motor para atravesar el momento más difícil de la Revolución. * 17/04/2011 00:02 , por Lucas Viano * 0 * * * * Fotos (2) * Videos(0) * Mapas (0) * Audios (0) * Multimedia * PanorámicaLa familia gobernante. Raúl Castro (derecha) prometió reformas que, hasta ahora, solamente han sido esbozos de cambios.La familia gobernante.

vía Cuba, ¿en transición? | La Voz del Interior.

Cuba concederá permisos mineros a particulares para material de construcción – ABC.es – Noticias Agencias

Cuba concederá permisos mineros a particulares para material de construcción

(CUBA) ECONOMIA,SECTORES-EMPRESAS,ENERGIA-MINERIA | > AREA: Economia, negocios y finanzas

05-04-2011 / 1:00: h

La Habana, 4 abr (EFE).- El Gobierno de Cuba concederá permisos mineros a particulares para extraer pequeñas cantidades de materiales de construcción con el fin de incrementar la producción de estos recursos y estimular la actividad minera, dijo hoy una fuente oficial.

El viceministro de Industria Básica, Iván Martínez, explicó que próximamente se aprobarán estos nuevos tipo de autorizaciones que, según precisó, no estarán sujetas a concesión y que se otorgarán por un año como máximo.

“Serían permisos que se otorgarían por un término no mayor de un año para (extracción de) volúmenes pequeños pero que pueden ser los cuentapropistas (trabajadores autónomos) quienes lo desarrollen”, indicó Martínez.

La medida persigue incrementar la producción de materiales como ladrillos, piedra de cantería, arena o áridos, previsiblemente de cara los planes de construcción de viviendas que se propone el Gobierno de la isla.

El plan de ajustes económicos emprendido por el presidente Raúl Castro prevé la implantación de nuevas acciones para enfrentar la crisis de la vivienda en Cuba.

Martínez hizo estas declaraciones en la apertura de la VI Convención cubana de Ciencias de la Tierra “Geociencias 2010″ que reunirá hasta el próximo viernes a unos 700 expertos internacionales en geología, geofísica, minería, petróleo y gas y tecnologías relacionadas con estos sectores.

En su intervención se refirió también al níquel, una de las producciones más importantes de la isla, y aseguró que “hay recurso para más de cincuenta años” y que se trabaja en nuevos proyectos, entre ellos uno para el aprovechamiento del residuo de este metal.

vía Cuba concederá permisos mineros a particulares para material de construcción – ABC.es – Noticias Agencias.