Profundo Análisis de lo que han hecho en #Venezuela

La devaluación y su incoherencia con la política económica chavista.

La devaluación y su incoherencia con la política económica chavista

El Bolívar fuerte dejará de serlo a partir de la entrada en vigencia de la reciente devaluación El Bolívar fuerte dejará de serlo a partir de la entrada en vigencia de la reciente devaluación Tribuna Popular

Tribuna Popular – Opinión Económica.- La estrategia económica del gobierno bolivariano, desde 2002, se ha basado en una expansión económica basada principalmente en un proceso de distribución popular de la renta y por ello su palanca ha sido la mejora sustancial del consumo de las familias. Es un modelo de crecimiento basado en los salarios, la inclusión social y el empleo. Las grandes devaluaciones que se vienen aplicando puntualmente, justo después del golpe de Estado de 2002, han sido acompañadas del deterioro del consumo, en virtud de la contracción de los ingresos familiares. La recesión se instala luego porque el principal motor de la expansión es bombardeado por el sustancial ajuste cambiario, con la consecuencia posterior de la desmejora de los indicadores sociales básicos.

 

Si algo han demostrado las grandes devaluaciones son su total ineficiencia: desde 2003, la devaluación no ha mejorado la situación fiscal; no ha promovido las exportaciones ni disminuído las importaciones; se ha convertido en una causa fundamental de la inflación; ha desmejorado los ingresos laborales, ha fortalecido el poder del capital financiero especulativo quien cada vez tiene mayor capacidad de influir en la política económica al obligar al gobierno a devaluar. El capital financiero hoy es más fuerte, engorda grandes cuentas en dólares en el exterior, promueve el parasitismo rentista mientras contribuye con el entierro de la economía productiva.

Ciertamente, una salida devaluacionista perjudicará a las mayorias que constituyen la base política de este proceso. Los indicadores sociales, como el salario mínimo, serán afectados si no se aplican medidas que amortigüen la caída. La aplicación de incrementos de salario mínimo es insuficiente donde una gran proporción de la masa trabajadora no recibe este beneficio. Esto es porque alrededor del 45% de los trabajadores pertenecen al sector informal.

La supuesta ganancia fiscal que tendría el gobierno y PDVSA se le puede revertir con el incremento de la carga de la deuda, del costo real de las importaciones, del gasto de las misiones sociales y finalmente con su incidencia en la tasa de inflación. Los beneficios fiscales de la devaluación son una peligrosa ilusión, es el camino fácil que conduce al infierno, además de contribuir con el aplazamiento de radicales cambios en la estructura tributaria. La devaluación es íntima colaboradora con la permanencia del IVA.

Los grandes ganadores, la banca privada, los monopolios comerciales y productivos, saldrán fortalecidos y utilizarán este posicionamiento para una futura carrera prodevaluacionista. Mientras más poder tienen, más estarán acorralado el gobierno con esta estrategia anunciada. Los grandes tenedores de títulos públicos en dólares no sólo tendrán más bolívares, sino que tendrán más fuerza para pedir más devaluaciones.

El gobierno tiene que salir de esta emboscada anual, la devaluación no le conviene. Debe adelantar los cambios estructurales e institucionales. Gran parte de estos cambios profundos se pueden iniciar en el corto plazo, gran parte de las alternativas e instrumentos de política depende de un diagnóstico que lleva a resolver la siguiente paradoja:

La economía venezolana cerró con un saldo en cuenta de mercancías superavitario de 39.595 MM US$, esto implica una entrada de 95.952 millones por concepto de las exportaciones. La gran mayoría de estas ventas al exterior son de origen petrolero (92.233 MM US$). Mientras que las compras externas se ubicaron en 56.357 MM de US$. Este sustancial superávit entre exportaciones e importaciones de mercancías, repito de 39.595 MM de US$, se le descuenta el saldo en servicios, el saldo en rentas y las transferencias corrientes, quedando como resultado un saldo en cuenta corriente de 14.565 MM de US$. ¿A dónde va este excedente de recursos financieros que la economía venezolana dispone y que la hace privilegiada en comparación con otras economías latinoamericanos?

A dónde van los dólares, quién los controla, quién los gasta o los malgasta…responder este acertijo lleva a soluciones prácticas y justa para la distribución de ingresos.

El mercado cambiario es sólo una parte, aunque una parte importante, del sistema económico. El tipo de cambio no se puede convertir en el ombligo del mundo económico. Hay que enfrentar otros retos que conciernen al modelo productivo y al control de los poderes fácticos ejercido por los sectores económicos dominantes.

DEVALUAR O NO DEVALUAR… ¿ÉSTE ES EL PROBLEMA?

Nuevamente, estamos en Venezuela en el inicio de un año bajo el fuego de una gran presión, ejercida por parte de los factores económicos de poder, para que el gobierno ajuste el tipo de cambio y se consuma una devaluación lineal y sustancial.

El venezolano es un modelo de crecimiento basado en los salarios, la inclusión social y el empleo. Las grandes devaluaciones que se vienen aplicando puntualmente, justo después del golpe de Estado de 2002, han sido acompañadas del deterioro del consumo, en virtud de la contracción de los ingresos familiares. La recesión se instala luego porque el principal motor de la expansión es bombardeado por el sustancial ajuste cambiario, con la consecuencia posterior de la desmejora de los indicadores sociales básicos.

Si algo han demostrado las grandes devaluaciones son su total ineficiencia: desde 2003, la devaluación no ha mejorado la situación fiscal; no ha promovido las exportaciones ni disminuído las importaciones; se ha convertido en una causa fundamental de la inflación; ha desmejorado los ingresos laborales, ha fortalecido el poder del capital financiero especulativo quien cada vez tiene mayor capacidad de influir en la política económica al obligar al gobierno a devaluar. El capital financiero hoy es más fuerte, engorda grandes cuentas en dólares en el exterior, promueve el parasitismo y contribuye con el entierro de la economía productiva.

En las últimas semanas, los poderes fácticos han logrado que el llamado dólar no oficial haya ensanchado ampliamente su brecha con respecto a los dos precios oficiales (CADIVI y SITME). Los dólares que se transan en este circuito informal siguen siendo una proporción menor a la totalidad de dólares que se adquieren dentro de la economía. Sin embargo, esta proporción menor, en volumen, ha logrado una gran incidencia sobre la fijación de los precios (en bolívares) de los bienes finales. Explicar cómo una posición minoritariamente representativa (en términos de volumen) logra tener un poder de fijación de precios mayoritariamente representativo, es una clave para comprender la actual disyuntiva cambiaria.

En primer lugar, el precio actual del dólar clandestino, es fundamentalmente el resultado de la lógica especulativa del capital financiero en la búsqueda de una mayor rentabilidad de los activos financieros que han logrado acumular. Esta acumulación representa una de las paradojas de la economía venezolana en la última década, debido que es resultado, principalmente, de un mecanismo de captura y privatización de la renta petrolera, que al llegar a manejar un volúmen significativo, ha permitido disminuir la capacidad de poder por parte del Estado para mantener una política cambiaria y una política económica soberana.

Esto es una paradoja porque hace 10 años se instauró un control de cambios y, a pesar de ello, la exportación de dólares se ha incrementado en ese período, especialmente desde 2006. En este sentido , los ataques cambiarios que se inician en el último trimestre de cada año, represen un mecanismo de control y dominio en las decisiones de política económica del Estado Nacional. La política económica, y especialmente la macroeconómica, se convierte en un campo de batalla donde se libra una confrontación por la renta petrolera.

Un sector, importante en términos de su posición de activos financieros externos (dólares en efectivos e instrumentos financieros denominados en dólares), termina siendo el gran beneficiado, si logra concretar una ganancia cambiaria. Para llevar a cabo esta estrategia, los intereses del capital financiero, se ocultan detrás de los medios de comunicación corporativos y reciben el apoyo de los economistas ortodoxos. La gran prensa empieza una campaña bien planificada, para generar expectativas cambiarias negativas e inflar el deseo de la gente por arrojar los bolívares y abrazar los dólares como medio de cambio, como reserva de valor y como unidad de cuenta.

En segundo lugar, los factores especulativos deben de tener bases objetivas para que logren ejercer, efectivamente, su influencia sobre el desenlace final. Si el ataque cambiario tiene pocas bases objetivas (que generalmente los economistas neoliberales suelen argumentar cuando hablan de los “fundamentals”) su incidencia final sobre la política cambiaria y sobre los precios oficial y no oficial del dólar, probablemente será débil. Por lo contrario, si el rumor, la campaña mediática para inflar las expectativas de devaluación, y los pronósticos eternamente pesimistas de los economistas antichavistas, cuentan con factores objetivos, la especulación dominará, la profecía se cumplirá con cierta efectividad.

Esto último se conoce en los manuales de economía, como la “profecía autocumplida”, es decir los que no es una realidad ahora, será un hecho real al pasar un breve tiempo, durante el cual las decisiones de los formadores de precios se sesguen hacia esa inicial especulación. Así lo que no era “verdad” al principio, terminará siéndolo gracias a la pequeña ayuda de las expectativas que prenden en un terreno fértil.

Por lo general, el discurso de los macroeconomistas convencionales tiende a argumentar, como factor principal, la sobrevaluación de la moneda en virtud a la tasa de inflación que se ha acumulado desde que se fijó -por última vez- el tipo de cambio. Esta es la explicación por excelencia de los bancos centrales y la que viene anexada a los modelos de programación monetaria-financiera que enseñan en los cursos del FMI. Ciertamente, la famosa explicación del tipo de cambio real (donde se combinan el tipo de cambio nominal, la inflación interna y la inflación externa) puede llegar a tener una influencia en los desbalances que se producen en el comercio externo.

Pero de ahí a explicar la complejidad del problema cambiario en Venezuela hay un gran trecho. En la medida que se convierte en explicación única del problema cambiario, el argumento de la elevada sobrevaluación, termina por abonar el camino para satanizar las importaciones baratas como una amenaza al desequilibrio de la balanza comercial y a la producción interna. De ahí que se utiliza el otro argumento de la necesidad de mantener la competitividad a través de una devaluación que “aumente las exportaciones y disminuya las importaciones”. Este el clásico ajuste basado en el enfoque monetario de la balanza de pagos. Este es el camino fácil de la explicación, pero también resulta en una falacia ideológica disfrazada de argumento técnico.

Además, el argumento de la competitividad basado en el ajuste cambiario, termina promoviendo una competitividad espuria y efímera. Esto es una competitividad alimentada por la reducción del costo laboral, es decir en el empobrecimiento de los trabajadores; es una competitividad basada en la explotación de los recursos naturales y de entronizar éste mecanismo de dependencia; una competitividad que profundiza la desigualdad social al intensificar explotación de la fuerza de trabajo sobre el recurso de ampliar la plusvalía absoluta; una competitividad que afecta a los sectores productivos diferentes al sector exportador de los recursos naturales.

En este mismo sentido, el dilema de la miopía asumida por los partidarios de mantener “el tipo de cambio alto y competitivo” es que a ellos no les importan los factores estructurales y la realidad de los países capitalistas que se encuentran en la periferia. El problema es que un país subdesarrollado, dependiente y rentista petrolero tiende a convivir con una sobrevaluación estructural que no se va a “corregir” (ni menos a resolver) con la utilización del expediente de la devaluación. La sobrevaluación en una economía capitalista, dependiente y petrolera como la nuestra, es un huésped obligado tal como lo es la hipertensión para un paciente obeso.

Otro argumento, utilizado por los partidarios a las devaluaciones, es que el nivel de reservas operativas ha llegado a una cota peligrosa: De ahí se empieza a comparar las reservas con los meses de importación; de ahí se hace una de las cuentas más superficiales para establecer el “tipo de cambio implícito”, al dividir la cantidad de dinero con las reservas internacionales. Es decir, posicionan la idea de que al BCV se le están agotando las reservas líquidas y por tanto, los compradores de dólares deben apresurarse a comprar lo más rápido posible y a cualquier precio, porque no hay cama para tanta gente.

Hay otras explicaciones que complementan los argumentos de los que configuran el cuadro devaluacionista. Unas se siguen ubicando en el plano más macroeconómico: el déficit público, la velocidad y la magnitud del gasto público, la tasa de crecimiento del endeudamiento público, la precariedad del flujo de caja de PDVSA, etc…

Otro conjunto de explicaciones se ubican dentro de las argumentaciones microeconómicas e ideológicas: la inseguridad del marco legal y de las inversiones, la incertidumbre en la fijación del precio y en la reposición de inventarios; la necesidad de asegurarse activos complementarios o sustitutivos del dólar que permitan mantener el valor monetario de su patrimonio (compra de automóviles, compra de inmuebles y acaparamiento de dólares, por ejemplo). Por su puesto, este último conjunto de explicaciones se condimenta con el terror, apoyado por la amenaza de que la llegada del socialismo implica una expropiación generalizada e indiscriminada.

Ahora bien, todas estas explicaciones tienen importancia no sólo para el debate teórico sino por sus consecuencias prácticas. No se trata entonces, en este espacio, de debatir teóricamente estos argumentos, se trata de comprender cómo actúan como legitimadores de un conflicto de intereses entre los grupos dominantes, en el terreno del sistema capitalista venezolano, y especialmente en la lógica que le impregna el capital financiero.

Antes de enumerar algunos de los factores objetivos que hacen que la semilla devaluacionista prenda, es necesario responder a la siguiente pregunta

¿A QUIÉNES BENEFICIA LA DEVALUACIÓN?

Beneficia en primer lugar a los que poseen ingresos o activos financieros valorados en dólares. Aquellos sectores económicos que disponen de cuentas externas donde van a parar los dólares que capturan de la renta petrolera y los dólares que obtienen por la exportación. Esto implica a todos los exportadores en primer lugar, pero también aquellos tenedores de bonos cuyo valor está denominado en dólares. Estos son los primeros que apuestan a la devaluación porque son ganadores netos: obtendrán más bolívares por cada dólar que poseen.

En segundo lugar, la devaluación es un mecanismo muy eficiente para aumentar la extracción de plusvalía abaratando el costo laboral. Así que los sectores empresariales privados tendrán un costo que se abaratará en relación a los otros precios de los productos finales que ellos venden.

Se llega a creer que el gobierno es uno de los beneficiados, es decir los ingresos fiscales en un país cuyos ingresos en bolívares depende principalmente de un bien de exportación (como es el caso de nosotros, donde las exportaciones totales contienen un 90% de exportaciones petroleras), obtendrán más bolívares por cada dólar que les ingresen. De ahí que los gobiernos de la IV República, a partir de 1983, ejecutan fuertes devaluaciones con fines fiscales, es decir para recomponer su gasto interno que es básicamente en bolívares. También el gobierno logra “licuar” la deuda pública interna que también es en bolívares, ya que deberá, pagar un valor menor en términos reales.

Pero el gobierno que utilice este expediente con argumentos fiscales, a lo mejor llevado por la misma desesperación que aflige a una persona cuando abusa de la chequera y no tiene fondos, puede caer en una tentación diabólica: tiene que calcular muy bien, por dos razones económicas y por una política. Una primera razón es que si posee una deuda externa que ha venido creciendo velozmente, tendrá que pagar su servicio en dólares. Así que la devaluación puede ser un pésimo negocio si saca la cuenta entre los bolívares adicionales que entran por un bolsillo y los que salen por pagar la deuda externa pública e importaciones de mercancías realizadas por el gobierno. Como sabemos, el Estado ha incrementado su participación en las importaciones con el propósito de tomar control de esta posición de poder dominada por grupos monopólicos, y garantizar el abastecimiento de bienes esenciales como los alimentos.

Algo parecido ocurre con el segundo motivo, el efecto inflacionario provocado por el ajuste cambiario puede convertir en sal y agua los bolívares adicionales que ingresaron gracias a la devaluación. Así que, en determinado contexto, una importante devaluación puede ser un tiro por la culata para el fisco nacional, además de alejarle el logro de la meta inflacionaria anunciada.

Finalmente, hay una razón de carácter político: una devaluación puede afectar la base electoral del gobierno. Si el gobierno no toma medidas que minimicen los efectos negativos de la devaluación sobre los sectores económicos y actores sociales, el escenario sociopolítico se teñirá con el descontento de los que son perdedores de una fuerte devaluación. La derecha puede capitalizar parte de este descontento para los futuros eventos electorales, no sólo porque los ingresos reales se deteriorarán sino por la pérdida de credibilidad del gobierno que luego que asegura que no va a devaluar, termina por hacerlo.

El Presidente Chávez, antes de irse a Cuba para su delicada operación, declaró que no se iba a devaluar. Este proceso transformador se basa, en gran parte, en la esperanza, en la credibilidad de la palabra. La devaluación no sólo deteriora los salarios, sino que corroe esa esperanza y esa credibilidad.

¿A QUIÉNES PERJUDICA LA DEVALUACIÓN?

Una devaluación incide negativamente en aquellas personas que viven de ingresos fijos, es decir de toda la población trabajadora cuyos sueldos y salarios ellos no podrán ajustar a su voluntad, como respuesta al ajuste cambiario. El mercado de trabajo actúa como “mercado de ajuste” cuando se hace un ajuste macroeconómico clásico, precisamente porque la devaluación hace que el tipo de cambio actúe como una correa de trasmisión entre el “mercado cambiario”, el mercado de bienes y el mercado de trabajo. Esta relación económica, que implica una relación sociopolítica, es la que está oculta detrás de la explicación del llamado tipo de cambio real que suelen tararear los buenos alumnos del manual neoliberal.

Desde 2008, se suele afirmar que un tipo de cambio fijo y bajo (para aquellos que se dejan convencer por los argumentos de la sobrevaluación) en el contexto del control cambiario, termina perjudicando a los trabajadores, porque los que obtienen dólares “baratos” por CADIVI o los revenden a el precio del mercado paralelo o marcan un precio final de sus productos teniendo como referencia el tipo de cambio paralelo. Eso es verdad, pero la verdadera razón es la ausencia total de mecanismos complementarios que permitan disminuir este “arbitraje” que termina pulverizando los ingresos de los pobres y de la llamada “clase media”. Además del alto grado de tolerancia a las formas de evasión del control y de algunas de las medidas que se han tomado para reprimir a los “culpables” que son remedios que terminan por empeorar la enfermedad (como la Ley de Ilícitos Cambiarios).

En este sentido, hay una estrategia evasiva cuando se presentan a los culpables de “menor monta” de esta situación, y de esta forma se oculta la acción de protagonistas principales. Entonces a finales de año, al mismo tiempo que se incrementaba el ataque cambiario, tambien se puede observar cómo se le echa la culpa a los estudiantes en el exterior y a los usuarios de tarjetas de créditos. Ciertamente, se han detectado graves irregualidades en estos segmentos, especialmente con el de tarjetas de créditos. Pero estos terminan siendo parte de una explicación insuficiente sobre el problema. Entre los estudiantes y las tarjetas de créditos no se llega al 15% de los dólares que distribuye el gobierno.

Se puede argumentar algo cierto, que siendo una proporción relativamente pequeña eso no es motivo para tolerar estas triquiñuelas con el control de cambio. Pero el problema es, primero, que se termina culpando al último eslabón de la cadena, pero no se investiga la responsabilidad de los que crean y protegen estos mecanismos. Esta forma equivocada de diagnósticar el problema, ha conllevado a una política de disminución de cupos que termina por incentivar la presión sobre el precio de la divisa.

Por otro lado, las explicaciones insuficientes como las que se han señalado, se convierten en la excusa para ocultar lo que ocurre con el resto de las divisas distribuidas, donde predomina la acción de grandes grupos e intermediarios con alta presencia corporativa trasnacional.

En todo caso, el control de cambio no puede seguir siendo una camisa de fuerza que termina favoreciendo a los intermediarios y a los que controlan grandes posiciones en dólares.

Cuando el ataque cambiario, expresado en un aumento creciente de la brecha entre el dólar oficial y el tipo de cambio lechuguino, logra mantenerse por varias semanas, una buena justificación del ajuste es aquella que sostiene que “la devaluación ya está descontada” en los precios de los últimos meses porque los marcadores de precios han logrado generalizar la referencia de precio del minoritario mercado paralelo. Esta generalización es una verdad a medias, que llega a convencer a más de uno, que la devaluación decidida por el Gobierno, no tendrá mayores efectos inflacionarios porque ya los mismos han sido recogidos en la tasa de inflación de los últimos meses.

Esta es una de las trampas mortales, especialmente para los que quieren defender la vocación social del gobierno. Resulta que para algunos bienes, esta inocuidad no es cierta. Cuando se pasó de 2,60 a 4,30 Bs.F por cada dólar, habria que estar en las farmacias para palpar el descontento y la impotencia de los que tienen que comprar medicamentos obligatoriamente. En esos días, es cuando más se putea al gobierno en las farmacias, a CADIVI y a todo lo que representa la victoria de la devaluación. Así que las generalizaciones no son buenas en términos del balance de quienes pierden y quienes ganan.

En todo caso, la nueva tasa de cambio oficial, si persisten los factores objetivos y subjetivos de la presión devaluacionista, se convertira en un nuevo “piso” para el cálculo del nuevo precio especulativo del mercado informal.

Otro efecto lesivo de la devaluación se hace evidente en los sectores productivos. Mientras que hay unos sectores de actividad económica donde predomina la acción de los que deciden amasar fortunas con las ganancias cambiaras, hay otros que insisten en mantenerse en actividades productivas fundamentales como la agricultura y la industria. Estos últimos resultan afectados cada vez que se devalúa especialmente si su mercado es principalmente el mercado interno. Incluso en sectores comerciales de mediano y pequeño tamaño puede ser letal la carrera devaluacionista.

Esto ocurre especialmente en una economía con una alta dependencia estructural de las importaciones de insumos. Repetir mecánicamente que la devaluación “promueve las exportaciones y desestimula las importaciones”, es no considerar que más de 90% de las exportaciones declaradas son de orígen petrolero. No tiene sentido una devaluación para mejorar la competitividad de los exportadores no petroleros, especialmente cuando la estrategia está orientada a fortalecer el mercado interno más que el logro de la competitividad internacional (tal como lo enunciaba el Gran Viraje de los 90).

En este último caso, la devaluación afecta la dimensión social, en la medida que produce desempleo y caída de ingresos, a partir de los sectores productivos que salen perjudicados.

 

* Simón Andrés Zúñiga es economista venezolano, Sociedad de Economía-política Radical (SER)

 

Fuente: Rebelión

 

PC de #Venezuela El Unico Claro con el Paquetazo de Maduro

El Nacional: en el chavismo critican la devaluación y el alza de precios.

El Nacional: en el chavismo critican la devaluación y el alza de precios

Publicado el 11 de feb de 2013 6:59 am |

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Foto: Archivo / Noticias24 / Imagen Referencial

(Caracas, 11 de febrero. Noticias24) – El diario El Nacional publicó un artículo en el que señala que “las críticas a la devaluación de la moneda afloran desde el chavismo, pese a que el vicepresidente ejecutivo Nicolás Maduro y otros voceros justificaron la decisión”.

Asimismo, expresa que “aunque las expresiones no han encontrado espacio en los medios públicos, sí lo han hallado en Internet y redes sociales” y añade que “el Partido Comunista de Venezuela que apoya a Hugo Chávez publicó en el portal de Tribuna Popular, su órgano de difusión, un artículo que pone de relieve la incompatibilidad de la devaluación con la política económica del chavismo“.

Por su parte, el economista Simón Andrés Zúñiga comentó al rotativo que “una salida devaluacionista perjudicará a las mayorías que constituyen la base política de este proceso. Los indicadores sociales, como el salario mínimo, serán afectados si no se aplican medidas que amortigüen la caída. La aplicación de incrementos de salario mínimo es insuficiente porque una gran proporción de la masa trabajadora no recibe el beneficio. Esto es porque alrededor de 45% de los trabajadores pertenece al sector informal”.

A continuación el texto publicado por el medio:

Las críticas a la devaluación de la moneda afloran desde el chavismo, pese a que el vicepresidente ejecutivo Nicolás Maduro y otros voceros justificaron la decisión. Aunque las expresiones no han encontrado espacio en los medios públicos, sí lo han hallado en Internet y redes sociales.

El Partido Comunista de Venezuela que apoya a Hugo Chávez publicó en el portal de Tribuna Popular, su órgano de difusión, un artículo que pone de relieve la incompatibilidad de la devaluación con la política económica del chavismo.

“Una salida devaluacionista perjudicará a las mayorías que constituyen la base política de este proceso. Los indicadores sociales, como el salario mínimo, serán afectados si no se aplican medidas que amortigüen la caída. La aplicación de incrementos de salario mínimo es insuficiente porque una gran proporción de la masa trabajadora no recibe el beneficio. Esto es porque alrededor de 45% de los trabajadores pertenece al sector informal“, analiza el economista Simón Andrés Zúñiga, autor del artículo.

Las devaluaciones hechas desde 2003 han sido ineficientes, afirma, pues no han mejorado la situación fiscal, han potenciado las importaciones y generado más inflación.

Agrega que el mercado cambiario no debe convertirse en factor central de la economía y recomienda revisar el modelo productivo y los controles.

En Aporrea. Quienes ingresaban ayer a la página web Aporrea.org portal de tendencia oficialista se llevaban la sorpresa de que los cuatro textos más leídos tenían títulos como “Giordani y Merentes, si fuesen consecuentes, renunciarían por mentirle al pueblo”; “6,30 $ ¡Una medida necesaria, que jode al pueblito!”; “El capitalismo nos torció el brazo” o “El viernes negro del socialismo del siglo XXI”.

Entre los más leídos del sitio estaba el artículo de Elizabeth Valdivieso, que pone en duda que la nueva tasa cambiaria frene el precio del dólar en el mercado paralelo. “Quien salió perjudicado fue el pueblito. Todo ya había aumentado 300% y 400% y ahora se ajustará a 6,30 (…) ¡Chávez! ¡Cuánta falta nos haces! Yo tengo la plena seguridad que si estaría (sic) aquí otras serían las medidas, pues no hubieses permitido el desorden y descontrol vivido durante los meses de diciembre y enero. Nadie le quiere poner el cascabel al gato, todo está enfocado hacia la oposición. Y nuestra responsabilidad dónde queda”, cuestiona.

“El capitalismo nos torció el brazo”, fue el título tajante que empleó Martín Guédez.

Dice que aunque la revolución bolivariana ha dado recursos para pagar la deuda social con los excluidos, también ha fomentado una `burguesía bancaria e importadora de cachivaches’“.

También hubo disertaciones teóricas. El articulista Luis Holder considera que el 8 de febrero de 2013 puede considerarse “el viernes negro” de este Gobierno. Para el autor, con esta medida el Ejecutivo recurrió a prácticas neoliberales para ajustar las cuentas macroeconómicas.

La conclusión de Holder es pesimista para los revolucionarios: “Nuestro país sigue viviendo en una economía rentista y lo peor es que el modelo socialista del siglo XXI o la teoría de la transición del neomarxista (István) Mészáros, debido a sus bien demostradas contradicciones, no tienen viabilidad en la Venezuela actual y quizás también (sic) en el tiempo histórico que vendrá.

El submarino del ministro Giordani ha estrepitosamente naufragado en el espejismo de los mercados del capitalismo especulativo endógeno y globalizado”.

Por Adriana Rivera

 

 

Venezuela: MUD. Paquetazo de Maduro es el mayor engaño al país

MUD: Paquetazo de Maduro es el mayor engaño al país – Actualidad | Últimas Noticias.

MUD: Paquetazo de Maduro es el mayor engaño al país

 

A través de un comunicado, la Mesa de la Unidad Democrática sostiene que el vicepresidente de la República “pasará a la historia como el responsable del peor engaño en la historia del país”

 

 

MUD: Paquetazo de Maduro es el mayor engaño al país

La MUD emitió un comunicado (Créditos: ÚN)

ÚN.- Mediante un comunicado, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) fijó posición sobre las medidas económicas anunciadas el viernes por el Gobierno nacional.

La MUD sostiene que el vicepresidente de la República “pasará a la historia como el responsable del peor engaño en la historia del país”

A continuación el comunicado:

Nicolás Maduro pasará a la historia como el responsable del peor engaño en la historia del país. No tuvo la valentía de decirlo con sus propias palabras. Se apoyó en funcionarios de segundo rango, de la mayor incompetencia, autores intelectuales del mayor descalabro económico que haya sufrido una economía petrolera. Ellos salieron a balbucear excusas para esconder su total incapacidad.

Con todos los recursos obtenidos en estos años por concepto de venta de petróleo, es inadmisible el desastre económico que tenemos como consecuencia de las políticas del actual gobierno. La inflación ha encarecido nuestros productos haciendo inviable no sólo exportar bienes, sino también sustituir importaciones. Las políticas del gobierno han hecho imposible la diversificación de la economía, por lo que nos toca depender de un único mercado internacional que no sólo no controlamos, sino que está fuertemente amenazado por la crisis en Europa, el abismo fiscal en Estados Unidos y la desaceleración en China. Sin importaciones no se puede mantener ni el consumo ni la inversión, ni controlar la inflación o evitar la escasez.

El gobierno no ha ahorrado: ha gastado todo lo que hemos recibido, se ha endeudado y ha sacado del control público y de la contraloría social el examen del manejo de enormes cantidades de dinero, acumuladas en el Fonden y en el Fondo Chino. Las consecuencias de su irresponsabilidad se hicieron evidentes en 2009, cuando la caída en los precios del petróleo se hizo inaguantable para el mismo gobierno: entonces subió el IVA, recortó gastos que por “superfluos” nunca debieron hacerse, se endeudó y devaluó un año después. La reciente reforma de la ley que alimenta al Fonden con contribuciones de PDVSA por precios extraordinarios pone en evidencia el daño que se ha hecho a las reservas internacionales, a las contribuciones al presupuesto y al flujo de caja de PDVSA para permitir al Ejecutivo hacer gastos no supervisados.

Todo eso lo sabía Maduro. Durante la campaña electoral formó parte de los que dijeron que todo estaba bien. Ocultó con premeditación las evidentes fallas de nuestra política económica. Y luego de la victoria electoral, ya como Vicepresidente de la República, se empeñó en prolongar el engaño. Para hacerle ver a los venezolanos que no se realizaría la devaluación. Hasta hace pocos días la camarilla de incompetentes que maneja la política económica de 30 millones de venezolanos, aseguró que no habría devaluación.

Y en el día de ayer, por sexta vez en el largo gobierno actual, se acudió a la receta de la devaluación para corregir los desequilibrios causados por tanta incompetencia. Desde ayer todos los venezolanos hemos visto descender nuestro poder adquisitivo, para que el gobierno tenga más recursos para el gasto sin transparencia, sin controles, a espaldas de los intereses de los ciudadanos.

Pero la devaluación afecta más a los más pobres. De un solo golpe ven deteriorado su nivel de ingreso por el efecto inflacionario. La dependencia de las importaciones se agudiza. Y la calidad de vida se sigue deteriorando.

De toda esta situación el máximo responsable es Nicolás Maduro, encargado del gobierno. Es el responsable del Paquetazo artero que han recibido los venezolanos. Es el responsable del peor engaño. Y es el responsable de la peor política económica que sufre un país cuando recibe la mayor cantidad de recursos. Nicolás Maduro es el responsable de todas las distorsiones en la vida concreta de los venezolanos que se producirá a partir de los anuncios de ayer.

 

 

Venezuela: Escenarios ante una inminente devaluación del bolívar

Escenarios ante una inminente devaluación del bolívar « Hechos & Opiniones.

Escenarios ante una inminente devaluación del bolívar

Publicado en 21 de enero de 2013

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Nota de los Autores: El día 21 de enero decidimos publicar este trabajo en la convicción de que, dada la insostenible situación económica del país, el gobierno nacional se vería ante la inevitable encrucijada de tomar la decisión de realizar algún ajuste que le permitiese solventar parcialmente las finanzas nacionales este año 2013, de cara a la grave situación que se visualiza a partir de 2014 (http://wp.me/p29J0n-E0) por el elevadísimo nivel de gastos del gobierno central, el estancamiento de los ingresos, la abultada deuda acumulada por el Estado y sus empresas básicas, la deficitaria balanza de pagos, las menguadas reservas nacionales y la inocultable improductividad en áreas fundamentales como el petróleo y la agricultura, de los cuales ya somos importadores directos de productos terminados que al ser subsidiados al consumidor se promueve el contrabando de extracción.

BCV_tower

Ayer viernes 8 de febrero de 2013 el gobierno decidió devaluar la moneda al igual que lo hiciera la administración de Herrera Campíns el viernes 18 de febrero de 1983, previo a la celebración carnavalesca de aquel año en el que se impuso por primera vez, en esta etapa democrática contemporánea, el denominado ”control de cambio” como mecanismo para paliar el frágil equilibrio fiscal que acabó entonces con medio siglo de estabilidad monetaria en el país. Hoy día la reedición de aquel Viernes Negro coloca a nuestro signo monetario en niveles de deterioro históricos, a 6,3 Bs/$, se elimina el Sitme (Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera) que golpea aún mas a la clase media y al comercio al detal con efectos aún no medibles, y queda pendiente por ajustar el precio de los combustibles y otros subsidios nacionales e internacionales que ya lucen política y económicamente insostenibles, de cara a la realidad nacional y continental.

Ahora sólo nos resta observar y evaluar los efectos sociales de estas medidas en términos de inflación y desabastecimiento, puesto que el Estado es en la práctica el único abastecedor de bienes y servicios en el país.

Franco D´Orazio P.

En el diagrama de decisión económica, los recursos físicos: hombres, máquinas y materiales, están circundados por la moderna piedra filosofal… el dinero.

James L. Riggs

Por: Armando J. Urdaneta M.*

En la actualidad nuestro país se encuentra al borde de una severa crisis económica como consecuencia de una política fiscal y monetaria expansiva por parte del gobierno nacional, donde el gasto del consumo final del gobierno, medido a precios constantes tomando como base el año 1997, fue en números redondos 5.502 millones de Bs F (Bs) en 1998, y al cierre de 2012 se estimaron en Bs 10.146 millones, es decir, se observó un crecimiento de 84,4% mientras los ingresos por impuestos netos sobre los productos fue de Bs 3.065 millones en 1998, y al cierre de 2012 se estimaron en Bs 4.664 millones, es decir un crecimiento de 52,2%… eso se traduce en una ampliación de la brecha fiscal entre gastos e ingresos fiscales  que pasaron de 79,5% en 1998 a 117,6% al cierre de 2012, según estimaciones del Banco Central de Venezuela (BCV). Debe tenerse en cuenta que estos dos parámetros se consideran fundamentales para medir la política fiscal de un gobierno, en el marco de la oferta y la demanda global de la economía.

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Por otra parte la política monetaria utilizada para financiar precisamente este gasto fiscal ha sido de crecimiento exponencial, en cuanto a su base monetaria, me refiero a la cantidad total de billetes y monedas emitidos por el BCV en poder del público y depósitos no generadores de intereses mantenido por las instituciones financieras públicas o privadas en el Central. Eso también  se conoce con el nombre de dinero de alta potencia o dinero primario o pasivos monetarios del Banco Central, y este parámetro pasó de Bs 3.717 millones en 1998 a Bs 246.739 millones al cierre de 2012, lo cual representa un incremento de 6.537,6%. Igualmente la liquidez monetaria, conocida como el agregado monetario compuesto por monedas, billetes y depósitos en cuenta corriente en poder del público, también denominado circulante, que se utiliza directamente en las transacciones por lo que se le denomina dinero transaccional, más los depósitos de ahorro, a plazo entre otros,  pasó de Bs 10.622 millones en 1998 a Bs 678.307 al cierre de 2012, evidenciando un incremento de 6.286,1%.

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Ahora bien, el exceso de liquidez anteriormente descrito no ha tenido como elementos de contrapartida un crecimiento equivalente de la actividad económica, la cual apenas ha sido del 47,1% entre los años 1999 y 2012, así como tampoco de las reservas internacionales las cuales muestran un crecimiento de 101,6% en el mismo periodo. Ello indica que con la tasa de cambio actual de 4,3 Bs/$ y el volumen registrado de reservas internacionales sólo se pueden respaldar el 52% de la base monetaria y el 19% de la liquidez monetaria… situación a partir de la cual formularemos los planteamientos de los posibles escenarios a presentarse, basados en cálculos econométricos: El primero escenario calculado sería de 8,25 Bs/$ para respaldar el 100% de la base monetaria (así como el 36,4% de la liquidez), y el segundo sería de 22,7 Bs/$ para respaldar el 100% de la liquidez monetaria. Cualquier situación intermedia es menos traumática para la economía nacional que seguir avanzando con la situación deficitaria actual.

El segundo escenario sería el ideal desde el punto de vista económico, pero desataría un proceso hiper-inflacionario con un alto costo político y social para el país y por supuesto, para el gobierno; razón por lo cual mi recomendación sería asumir el primer escenario donde esos impactos serían menores en Venezuela, sobre todo desde el punto de vista inflacionario y en consecuencia, social.

* Armando J. Urdaneta Montiel es Ingeniero en computación, con Maestría en gerencia empresarial y telemática; Diplomado en gerencia de proyectos de ingeniería y Doctorado en ciencias gerenciales. Profesor invitado de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de La Universidad del Zulia.

Biografía de Nelson Mandela 18/7/2010 “Madiba”

Biografía de Nelson Mandela 18/7/2010 “Madiba”.

 

Nelson Rolihlahla Mandela (* Mvezo, 18 de julio de 1918), conocido en su país como Madiba, fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal así como el líder del Umkhonto we Sizwe, el brazo armado del Congreso Nacional Africano (CNA). En 1962 fue arrestado y condenado por sabotaje, además de otros cargos, a cadena perpetua. Mandela estuvo 27 años en la cárcel, la mayoría de los cuales estuvo confinado en la prisión de Robben Island. Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, Mandela lideró a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multiracial en Sudáfrica, cosa que se consiguió en 1994 con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. Mandela ganó las elecciones y fue presidente desde 1994 hasta 1999, dando frecuentemente prioridad a su reconciliación.
En Sudáfrica, Mandela es conocido como Madiba, un título honorífico otorgado por los ancianos del clan de Mandela.
Mandela recibió más de 250 premios y reconocimientos internacionales durante cuatro décadas, incluido en 1993 el Premio Nobel de la Paz.
Vida de Nelson Mandela
Nelson Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Qunu, un poblado de 300 habitantes cerca de Umtata en el Transkei. Se casó tres veces, teniendo 6 hijos. De su primera esposa Evelyn Ntoko Mase, fallecida en 2004, se divorció en 1957 después de 13 años de matrimonio. Una hija de este matrimonio murió en edad de lactancia. Su primer hijo Madiba Thembekili falleció en 1969 en un accidente automovilístico.
Después de 38 años de matrimonio con Winnie Madikizela (Winnie Mandela), se separó a causa de escándalos políticos en abril de 1992 y finalmente se divorció el 19 de marzo de 1996. Con Winnie tuvo dos hijas, Zenani (Zeni), nacida el 4 de febrero de 1958, y Zindziswa (Zindzi), nacida en 1960.
En su 80º cumpleaños, el 18 de julio de 1998, contrajo matrimonio con Graça Machel, la viuda de Samora Machel, el antiguo presidente de Mozambique y patrocinador del ANC, fallecido en 1986 en un accidente de aviación.
El 6 de enero de 2005 murió el segundo hijo de Mandela, Makgatho Mandela, abogado y hombre de negocios, a la edad de 54 años en Johannesburgo a consecuencia de sida.
Mandela es un apasionado de la música clásica de George Friedrich Händel o Piotr Ilich Tchaikovsky, que acostumbra escuchar disfrutando de los atardeceres.
Actividad política
Después de la creación del Partido Nacional Sudafricano en 1948, con su política de segregación racial, (el apartheid), Mandela cobra importancia dentro del Congreso Nacional Africano, especialmente en la Campaña de desobediencia civil de 1952, y el Congreso del Pueblo de 1955, en el que la adopción de la “Carta de la Libertad” provee el programa principal en la causa contra el apartheid.
Durante esta época, Mandela y el abogado Oliver Tambo dirigen un despacho de abogados que proporciona consejo legal de bajo costo a muchos negros que de otra manera no hubieran tenido representación legal.
Inicialmente comprometido con los métodos no violentos de resistencia, siguiendo la inspiración de Gandhi, Mandela y otros 150 compañeros son arrestados el 5 de diciembre de 1956 y sentenciados a prisión, que cumplen entre 1956 y 1983 hasta ser liberados. Entre 1952 y 1959, el Congreso Nacional Africano sufre una ruptura, y surge una nueva clase de activistas negros, los africanistas, en demanda de acciones más drásticas contra el régimen del Partido Nacional. La dirección del Congreso Nacional Africano, liderada por Albert Lutuli, Oliver Tambo y Walter Sisulu, sienten no sólo que los acontecimientos se precipitan, sino también que su liderazgo comienza a estar en juego. En consecuencia refuerzan su posición mediante alianzas con pequeños partidos políticos de diversa representación étnica, intentando aparecer con horizontes más amplios que los africanistas.
El estatuto de la libertad emitido en la conferencia de Kliptown es ridiculizado por los africanistas por permitir que los 100.000 votos del Congreso Nacional Africano sean relegados a un voto simple en una alianza parlamentaria, en la que cuatro de los cinco secretarios generales representantes de los partidos políticos eran miembros del Partido Comunista Sudafricano (SACP), el más esclavista de los partidos comunistas en la ideología de Moscú, y que por entonces había sido secretamente reconstituido.
En 1959 el Congreso Nacional Africano pierde su soporte militante cuando la mayoría de los africanistas, con apoyo económico de Ghana y ayuda de los Basotho en el Transvaal, se separan para formar el Congreso Pan-Africano (PAC), bajo la dirección de Robert Sobukwe y Potlako Leballo.
En marzo de 1960, tras la Masacre de Sharpeville sufrida por los activistas del PAC, y la consecuente exclusión política del SACP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de Resistencia Africano (renegados liberales), y el PAC comienza la resistencia armada. El ANC/SACP utiliza la Conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para una dramática llamada a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando “Umkhonto we Sizwe” (Lanza de la nación), a imagen de los movimientos guerrilleros judíos (Irgún). Dicho comando fue dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe. Mandela estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada y era considerado un terrorista tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU.
Mandela abandonó en secreto el país y se encontró con los líderes africanos en Argelia y otros lugares. Empieza a descubrir la profundidad del apoyo al Congreso Pan-Africano, y la creencia generalizada de que el Congreso Nacional Africano era una pequeña asociación tribal Xhosa manipulada por blancos comunistas, y retorna entonces a Sudáfrica decidido a reorganizar los elementos nacionalistas africanos en la alianza parlamentaria.
Símbolo de libertad
Mandela fue el prisionero número 466/64 durante 27 años en precarias condiciones. El gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos.
Prisión
Nelson Mandela fue encarcelado en la prisión de Robben Island, donde permaneció durante dieciocho de sus veintisiete años de presidio. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica. En prisión, él y otros realizaban trabajos forzados en una cantera de cal. Las condiciones de reclusión eran muy rigurosas. Los prisioneros fueron segregados por raza y los negros recibían menos raciones. Los presos políticos eran separados de los delincuentes comunes y tenían menos privilegios. Mandela, como prisionero del grupo más bajo de la clasificación, sólo tenía permitido recibir una visita y una carta cada seis meses. Las cartas, si llegaban, eran a menudo retrasadas durante largos períodos y leídas por los censores de la prisión.
Mientras estuvo en la cárcel Mandela estudió por correspondencia a través del programa externo de la Universidad de Londres, obteniendo el grado de Licenciado en Derecho. Fue nombrado para el cargo de Rector de la Universidad de Londres en las elecciones de 1981, pero ganó la Princesa Anne.
Uno de los aspectos menos conocidos de su cautiverio fue la falsa operación de fuga que el servicio secreto Sudafricano preparó en 1969. El verdadero objetivo era asesinar a Mandela bajo la apariencia de una recaptura. Pero el Servicio de Inteligencia Británico tuvo conocimiento del complot y frustró toda la operación. El agente secreto inglés Gordon Winter lo narra en su libro de memorias “Inside Boss”, publicado en 1981.
En marzo de 1982 Mandela fue transferido de la isla de Robben a la prisión de Pollsmoor, junto con otros altos dirigentes del ANC: Walter Sisulu, Andrew Mlangeni, Ahmed Kathrada y Raymond Mhlaba. Se ha especulado que se trataba de eliminar la influencia de estos líderes en la nueva generación de jóvenes activistas negros encarcelados en Robben Island.[cita requerida] Sin embargo, el Partido Nacional, por medio del ministro Kobie Coetsee, dijo que la medida era para permitir un contacto discreto entre ellos y el Gobierno sudafricano. En febrero de 1985 el Presidente Botha ofreció la liberación condicional de Mandela a cambio de renunciar a la lucha armada. Coetsee y otros ministros habían desaconsejado a Botha que tomara esta decisión, argumentando que Mandela nunca comprometería a su organización a abandonar la lucha armada a cambio de la libertad personal. Mandela rechazó de hecho la oferta, haciendo un comunicado a través de su hija Zindzi diciendo: “¿Qué libertad se me ofrece, mientras sigue prohibida la organización de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar. Un preso no puede entrar en los contratos.”
La primera reunión entre Mandela y el Partido Nacional llegó en noviembre de 1985, cuando se reunió Kobie Coetsee Mandela en el Volks Hospital en Ciudad del Cabo, donde Mandela se estaba recuperando de una cirugía de próstata. Durante los próximos cuatro años, tuvieron lugar una serie de reuniones que sentaron las bases para futuros contactos y negociaciones, pero se hicieron pocos avances reales.
En 1988 Mandela fue trasladado a la prisión Víctor Verster, permaneciendo allí hasta su liberación. Diversas restricciones fueron levantadas y la gente como Harry Schwarz pudieron visitarlo. Schwarz, un amigo de Mandela, lo conocía desde la universidad cuando fueron compañeros de clase. También fue un abogado defensor en el proceso de de Rivonia y más tarde será embajador de Sudáfrica en Washington.
A lo largo del encarcelamiento de Mandela, las presiones locales e internacionales sobre el gobierno de Sudáfrica para dejar a Mandela en libertad, eran notorias y en 1989, Sudáfrica llegó a una encrucijada cuando el Presidente Botha sufrió un derrame cerebral y fue sustituido por Frederik Willem de Klerk. De Klerk anunció la liberación de Mandela en febrero de 1990.
Premios y condecoraciones
Escultura de Nelson Mandela en Johannesburgo.Mandela ha recibido alrededor de 50 doctorados honoris causa por distintas universidades del mundo. Junto a la Madre Teresa de Calcuta, además de Khan Abdul Ghaffar Khan, ha sido el único extranjero que ha sido distinguido con Bharat Ratna, el premio civil de mayor prestigio de la India.
Arthur Ashe Award (2009)
Embajador de la Conciencia, premio otorgado por Amnistía Internacional (2006)
Llaves de la Ciudad (2004)
Premio Nobel de la Paz en 1993
Premio de la Paz de Mahatma Gandhi
Orden de Canadá
Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1992)
Orden de San Juan
Medalla Presidencial de la Libertad (2002)
Orden al Mérito del Reino Unido (1995)
Isithwalandwe (1992)
Bharat Ratna (1990)
Premio Lenin de la Paz (1990)
Premio Internacional Simón Bolívar (1983)
Premio Nacional de la Paz (1995)
Premio Sájarov (1988)
Escultura en el Palacio de Westminster, Londres (2007)
Orden del Mérito de la FIFA
Doctor Honoris Causa por 7 universidades de la red Laureate International Universities, la Universidad Europea de Madrid, la Universidad Andrés Bello de Chile, la Walden University (Estados Unidos), la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, la Universidad de Bilgi (Estambul), la Universidad de Carabobo (Venezuela) y la Universidad de las Américas, de Ecuador.
Fuente:

La verdad y el respeto ante todo | Cubanet

La verdad y el respeto ante todo | Cubanet.

La verdad y el respeto ante todo

| Por Roberto Jesús Quiñones Haces

GUANTÁNAMO, Cuba, febrero, www.cubanet.org -El pasado año se conmemoró el centenario de la masacre de los independientes de color, acontecimiento recordado por el gobierno cubano y diversas agrupaciones independientes. Desde hace un breve tiempo, los historiadores han retomado el estudio de aspectos polémicos -diría que hasta lacerantes- de nuestra historia, que permanecieron al margen de los medios oficiales durante decenios. Entre tales aspectos sobresale el racismo.

“Patria, etnia y nación”, de Jorge Ibarra; “Reyita, sencillamente”, testimonio de una negra nonagenaria cubana recogido y escrito por Daysi Rubiera Castillo;  “Raza, racismo”, una antología de ensayos publicada por la Editorial Caminos; “La masacre de los independientes de color”, de Silvio Castro Fernández (con dos ediciones); o “La conspiración de los iguales”, de Rolando Rodríguez, son algunos de los muchos libros que se han escrito a propósito.

El 21 de diciembre de 2012, Cubanet publicó un artículo titulado “Claroscuros cubanos”, bajo la rúbrica de René Gómez Manzano y Félix Antonio Bonné Carcasés. Me impactaron la brillante exposición de las ideas y su acierto al analizar algunos aspectos relacionados con el fenómeno racial en Cuba durante varios períodos. Para mi gusto personal, fue uno de los mejores artículos publicados por Cubanet durante el año 2012. Por eso, aunque aspirar a una coincidencia absoluta  resultaría ingenuo, me ha sorprendido la respuesta del colega Leonardo Calvo Cárdenas, publicada también por Cubanet, el pasado viernes 18 de enero, bajo el título “Consagrar la verdad y la justicia”.

Leonardo afirma que en Cuba existe una política racista y deliberada, por parte del gobierno, en contra de los afrodescendientes. Yo no comparto ese criterio. Lo que sí creo es que en Cuba ha existido una deliberada política de discriminación en contra de todos los que se han opuesto al gobierno revolucionario.

Tengo la impresión de que Leonardo Calvo minimiza el papel de los próceres blancos en la Guerra de los Díez Años, quienes, siendo ricos, lo abandonaron todo por la libertad de Cuba. Leonardo cuestiona que fueran ellos quienes asumieran los puestos más altos en la estructura militar, olvidando que los afrodescendientes que formaron las filas del ejército libertador fueron esclavos, en la práctica, hasta el 10 de octubre de 1868, carentes de conocimientos de todo tipo, incluida la disciplina militar.

Después, muchos afrodescendientes, debido a su valor en el combate y patriotismo sin límites, ascendieron en la estructura militar y terminaron cubriendo de gloria la historia cubana, al extremo de que al ocurrir los alzamientos del 24 de febrero de 1895, varios altos oficiales negros estaban en la primera línea de dicha estructura de mando. Personalmente creo que de haber existido un racismo tan arraigado en la oficialidad blanca de entonces -como afirma Leonardo-, esto no habría ocurrido. Además, añado que el valor, el patriotismo y la heroicidad no fueron patrimonio exclusivo de los negros, como creí entender que sugiere el autor del mencionado artículo.

Estoy de acuerdo con que debe  investigarse todo, tanto lo concerniente a la sangrienta represión del Movimiento de los Independientes de Color como otros  antecedentes, entre los que está el proyectado asesinato de la oficialidad blanca, planeado por un alto oficial negro, traición y crueldad que de no haber sido detectadas a tiempo, e impedidas por Antonio Maceo, habrían provocado consecuencias impredecibles. Por cierto, considero que este es un hecho que no ha sido divulgado aún suficientemente.

Pienso que también debe divulgarse el plan concebido por quienes pretendieron convertir a Oriente en una república negra, y así dividir el país. Deben investigarse, y divulgarse las causas por las cuales hubo tan pocos negros vinculados a la lucha contra Batista, motivo por el que –según creo yo- sólo una exigua cantidad de ellos se manifiesta hoy abiertamente por la democracia.

A título personal, considero que debe investigarse la discriminación que sufren muchos blancos en las provincias orientales, sobre todo en Guantánamo y  Santiago de Cuba, algo que nunca se menciona. Y aún más urgente resulta investigar con profundidad la reiteración de fenómenos y comportamientos marginales que preocupan hondamente a la ciudadanía y están presentes en ciertos grupos de ese sector de la población, como los recientes robos de osamentas del cementerio de la ciudad de Cienfuegos, o los secuestros y posteriores asesinatos de niños, realizados por miembros de religiones de origen afro que no por ser muy esporádicos, resultan invenciones.

Poniendo siempre por delante mi punto de vista particular, creo que debe investigarse por qué en Cuba hay tantos negros en las cárceles, incluso en aquellas provincias donde la población es mayoritariamente blanca. Y debe investigarse por qué la cantidad de negros que continúa arribando a las universidades está por debajo de las posibilidades que les ofrece el sistema nacional de enseñanza. Y lo más importante, deben ofrecerse soluciones.

Por muy manida que pueda resultarle a Leonardo Calvo la afirmación de que las almas de negros y blancos volaron juntas al cielo durante nuestras guerras de independencia, ella no deja de ser cierta. Creo que esa afirmación merece respeto y no sorna, mucho más siendo de José Martí.

Negros y blancos que sí saben cuál es el verdadero problema, han continuado  luchando por esa patria “Con todos y para  el bien de todos”, y esa es otra certeza histórica, como también lo es, según mi criterio, que cualquier intento de burla en contra de José Martí es un suicidio intelectual y político.

Los cubanos blancos de hoy no tienen responsabilidad por lo que hicieron sus ancestros. Y eso deben tenerlo muy en cuenta nuestros hermanos negros, y viceversa, porque en el tema no hay santos. Reavivar odios y resentimientos del pasado, utilizarlos para atizar la desconfianza y la idea de la presunta supremacía de una “raza” sobre otra, constituye iniquidad. Tenemos la enorme  responsabilidad de eliminar barreras y centrarnos en lo que es verdaderamente  trascendente. Eso no se logra con ataques inútiles.

Nota de Cubanet: Los artículos publicados en Cubanet reflejan solamente la opinión de cada autor. Es por eso que a menudo publicamos textos con opiniones diversas, y hasta opuestas, sobre el mismo tema. Lo hacemos, en primer lugar, por elemental justicia ante la tónica democrática y pluralista que implica el ejercicio de la prensa libre; y en segundo, por considerar que puede ser útil nuestra mediación en un debate –respetuoso, ético- no sólo sobre el tema de este artículo, sino sobre otros muchos inherentes a la compleja realidad cubana.

MARTÍ ES LA FUERZA SALVADORA. Revisemos su Ideario Liberal

Desde Cuba: MARTÍ ES LA FUERZA SALVADORA.

 

Posted: 28 Jan 2013 09:18 PM PST

 

Por Ana Ivis Galán García y Lisandra Romeo Matos (Granma)

 

Foto: Otmaro Rodríguez

 

 

Un tema urgente convocó la invitación y bien pronto, el doctor Eusebio Leal, Historiador de La Habana y Profesor Emérito aceptó. Le ocupan todo su tiempo el trabajo, los deberes, sus anhelos y sueños, pero Martí le apasiona.

 

 

Intervendrá en la ya cercana Tercera Conferencia Internacional Por el Equilibro del Mundo, del 28 al 30 de este mes, en el Palacio de Convenciones de La Habana.

 

 

—Una alta representación internacional distinguirá este evento. ¿Por qué cree usted que se ha logrado reunir tan excelsa participación?

 

 

A mí me parece que es resultado del trabajo consagrado y amoroso de Armando Hart, al frente de la entidad que él dirige (la Oficina del Programa Martiano).

 

 

También es muy decisivo, yo diría que determinante, la importancia que le otorgan Cuba y la intelectualidad de la Isla, y mundial, al pensamiento martiano en este momento que vive el país y el mundo.

 

 

Martí es la fuerza salvadora, porque es el pensamiento más coherente. Sus ideas, fuente de inspiración, punto de partida y fundamento, junto a las de Fidel y su visión del mundo futuro, de Cuba y de América, y de su sentido del internacionalismo, son los dos pilares del arco sobre el cual se sostiene la esperanza de nuestra nación.

 

 

—¿Cómo ve usted a Martí? ¿Cómo debemos verlo los cubanos?

 

 

Ocurre que todos hemos contribuido, alguna vez, a convertir en mármol y bronce a los héroes, a considerarlos puros e infalibles, hemos querido que sean la imagen de nuestro ideal más que de la vida real.

 

 

Yo pienso que lo más hermoso de Martí es su sufrimiento agonal por su patria, la incomprensión familiar, su fracaso matrimonial, sus problemas de salud que supo enfrentar —pero que a veces fueron avasalladores—, y el deseo y voluntad de unir.

 

 

A pesar de que algún contemporáneo ha señalado que era de carácter impositivo, absolutista, irascible, pero es que para dirigir a un pueblo como el cubano en aquellas terribles circunstancias, ¿hasta qué punto tenía que ser así?

 

 

No podemos imaginarlo desvanecido, oliendo el perfume de una rosa. Tenemos que verlo siendo así y a la vez expresando las más nobles emociones en su poesía sentimental y amorosa, en sus cartas.

 

 

Fue Martí también como el poeta Rilke (Rainer María, quien fuera además novelista austro-germano nacido en Praga, capital de la República Checa, y reconocido como el más importante escritor en lengua alemana), herido por la espina de la incomprensión, del chisme, de las habladurías, de la disolución de las ideas.

 

 

Pero él es el Apóstol de la unidad, el que logra en principio ese objetivo, aunque no consigue alcanzarlo. Quizás el mérito más grande de Fidel como martiano, al colocar en la base del proyecto del Moncada el pensamiento de José Martí, es haber conquistado la unidad nacional.

 

 

De ella estuvieron privadas las generaciones anteriores. Fuimos formados como cespedianos, maceístas, agramontinos, martianos, y solo la Revolución hizo posible experimentar ese sentimiento de unión y entender que todo el que sirvió es sagrado, en especial el Héroe Nacional.

 

 

Por ahí está el concepto y la importancia de conocer su férrea voluntad. Martí muere como soldado de la Revolución que él mismo había convocado, cuando muchos opinaban que debía irse de Cuba. Es más, algunos creen que el sentimiento mayoritario de los jefes principales indicaba que Martí era más útil allá que aquí.

 

 

Y él discrepaba de eso, opinaba que en la Isla tenía una labor que realizar como garante, como rehén político, para asegurar que nunca volvieran las oscuras sombras del pasado y que la desunión no hiriera nuevamente a la Revolución.

 

 

Por eso quería ir a Camagüey, por ejemplo, y constituir allí un órgano político y dinámico, ejecutivo, que fuese a la par de la guerra que debía ser generosa, victoriosa y rápida, para impedir tres cosas: la movilización militar española, que fue terrible, la mayor jamás vista en esta latitud del mundo y en lucha contra todas las independencias juntas.

 

 

Segundo, la intervención norteamericana, alerta que dejó recogida en la carta a su amigo Manuel Mercado cuando dice: “lo que hice hasta hoy y haré es para eso”, y en esta decisión fue absoluto.

 

 

Y lo tercero, el desgaste del pueblo y del ejército en una batalla que sería sangrienta contra un adversario que no podía darnos democracia ni libertades, porque era todavía el régimen despótico que privaba a su propio pueblo —el español—, de esos derechos.

 

 

Martí se adelanta a todo ello, y va a la lucha y viene a su patria por eso, contra muchos criterios. Incluso, hay un momento en el que él dice: “vengo a Cuba como preso” y añade: “y a que me echen fuera,” porque se da cuenta que todavía no ha calado ni cristalizado en todos la idea de que el camino era la lucha armada.

 

 

En ello radica su extraordinaria genialidad. La virtud que lo distingue de ser uno más es la capacidad que tuvo de anticiparse a su tiempo, y para esa unidad trabajó con fervor.

 

 

Luego, tristemente, vio cómo por hechos circunstanciales y cuestiones a veces banales y por falta de comunicación, se empieza a romper ese cuadro.

 

 

—La Conferencia dedicará un momento especial a los jóvenes, nacionales y extranjeros. Si tuviera que extenderles un mensaje, ¿qué ideas, qué valores del ideario martiano les transmitiría?

 

 

La juventud siempre está por conquistar, esa generación comprometida no es otra cosa que la vanguardia, la punta de la flecha y, por tanto, le toca a ella, en el vuelo, arrastrar el vástago y guiarse por el timón de las plumas.

 

 

Pero la juventud, aún la organizada, es solo la vanguardia, nunca una organización de masas.

 

 

—¿Cómo transmitir, entonces, a esa multitud el sentimiento?, ¿cómo arrastrarla?, ¿cómo superar la decepción, el comercialismo, la invasión de la propaganda de otras formas de vida, sin explicarles cuál es el precio que hay que pagar por ellas?, ¿hasta qué punto nuestro discurso a veces resulta repetitivo, aburrido e insufrible para los jóvenes?

 

 

Por eso existe la necesidad de un cambio de mentalidad y de renovación, sin temor alguno, porque la Revolución ha sido lo suficientemente poderosa como para resistir todo a cuanto se ha enfrentado.

 

 

Hoy existen condiciones internacionales en América Latina que son más favorables, casi mucho más que en ningún otro momento. Ahí están los pueblos buscando cada uno su sendero y mientras más original sea, mejor.

 

 

—¿Y qué opina usted del aprendizaje que hace hoy la juventud cubana del ideario martiano?

 

 

Entre las cosas en las que se debe profundizar y debemos cambiar está el trabajo en la escuela, a todos sus niveles.

 

 

Mientras más se acerque a nuestros jóvenes a Enrique José Varona, a José de la Luz y Caballero, al padre Félix Varela, estaremos más próximos al camino verdadero. Ellos fueron puntos de partida, los asideros morales de Martí.

 

 

Es importante, también, tener clara la idea de que el maestro no suple a la familia, esa célula que hoy todavía tiene muchos problemas de disgregación y de autoridad para educar en la casa, lo cual se refleja en las manifestaciones de grupos gregarios y las llamadas tribus urbanas.

 

 

Fenómenos que no me asustan, porque ese es un mundo a conquistar más que a condenar. Es más fácil quemar que educar. Yo siempre insisto en que no debemos dejar de hablar, de enseñar y de sumar.

 

 

Igualmente, de parte de los jóvenes tiene que haber un interés por el saber y la búsqueda constante de la verdad. No se pueden conformar con lo que oyeron o les contaron, tienen que investigar y leer.

 

 

Por eso digo: un Martí fragmentado no. Vamos a descubrir al patriota, al amigo, al orador político, al hombre de amores, al hijo doloroso, quien a pesar de todas las incomprensiones logró conquistar a su padre, hombre rudo con el que supo establecer, sin embargo, una comunicación tal que lo llevó a escribir: “Mi padre ha muerto y con él, parte de mi vida”.

 

 

Hay que leer, revisar su epistolario, como el que dedicó a su madre que siempre fue sufrimiento y dolor, y a quien redactó la carta más bella que nunca se escribió: “Hoy 25 de marzo, en vísperas de un largo viaje, estoy pensado en usted”¼

 

 

Fue Martí, además, padre espiritual de muchos. Ahí están los mensajes a su hijo, a la niña María Mantilla. Estudiemos su obra toda y hagámoslo sin prejuicios, sin olvidar nunca que él, como nosotros, fue un hombre, un ser humano sujeto a error, a equivocaciones, y que hizo malas elecciones. Pero hay que indagar, para ver que en esa búsqueda de su humanidad está la verdadera grandeza de Martí.

 

 

Creo que los jóvenes tienen esa posibilidad. Nosotros hemos tenido la fortuna de conservar siempre en la intelectualidad cubana verdaderos martianos, extraordinarios, como Cintio Vitier, un gran maestro de generaciones y quien, a diferencia de muchos, mientras se hizo más maduro, más viejo, fue más radical y revolucionario.

 

 

Para mi generación, que estaba desprovista de toda oportunidad de alcanzar grandes objetivos, no existía el camino expedito, pocos llegaban a ser algo y si lo lograban era con mucho trabajo e infinitos esfuerzos. Fue la Revolución la que abrió todas las posibilidades y entre ellas el don inefable de la cultura.

 

 

No olvidemos la idea de Fidel cuando dijo algo que es una gran verdad: “las revoluciones solo son hijas de la cultura y de las ideas”. Si no hay cultura no hay nada que hacer.

 

 

Y sin que caiga yo en el hábito mezquino y viejeril de empezar a decir que los jóvenes de hoy están perdidos o no les interesa nada, sí noto que falta más por hacer y una mejor propaganda.

 

 

Se necesita que el liderazgo de la vanguardia aliente a los demás a la altura, a los conciertos, a la comunicación, a la meditación, dentro de una sociedad plural que es, hoy, menos hermética y donde tienen cabida todos los matices del ser, de la opción y del género.

 

 

Fragmentos de la entrevista realizada por la AIN

 

La fuerza de la buena influencia: Telesur y lo que viene | Esquinas

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Cuba: 2da Campaña de Alfabetización 2013 Año de cambios

La fuerza de la buena influencia: Telesur y lo que viene

Cuba ya ve Telesur

La cadena de noticias Telsur al fin entró en Cuba

Cambiarán. No lo duden, la prensa y el pueblo cubano cambiarán. A partir de este domingo, Telesur dará a las pantallas cubanas la calidad de una televisora comprometida con el periodismo y la realidad del mundo y, sobre todo, del sur y desde el sur.

Pero, ¿por qué digo que cambiarán?, ¿acaso no somos accionistas de Telesur y contribuimos a su materialización todos los días?, ¿acaso no compartimos su visión? Sí y no, no y sí, más o menos… Ahora les digo mi opinión.

Somos uno de los países que forman parte activa de la Cadena Multiestatal Telesur, eso está claro. Incluso, su visión latinoamericanista y revolucionaria es uno de los principales fundamentos defendidos por Cuba desde la arena internacional y nacional con sobradas acciones: desde médicos hasta maestros, desde combatientes hasta trabajadores sociales han llegado a diferentes países para generar cambios para el bien de los pueblos.

Pero, el pollo del arroz con pollo no es ese: es que Telesur cubre, en el mismo momento que se suceden, acontecimientos que la prensa cubana tarda horas, e incluso días en valorar la forma de su divulgación; y, socialmente, da protagonismo a los pueblos que reclaman las cosas como se debe: a voz en cuello y sin tapujos –recordemos que en América Latina la desigualdad alcanza grandes proporciones y los pueblos dominan las formas de reclamar sus derechos, sean cuales sean.

Ahora, inserten esos modelos de periodismo y sociedades en convulsión en un país donde la prensa está burocratizada, o donde los escuetos y pequeños resúmenes internacionales de los noticieros apenas dan una visión parcializada y muchas veces parca –por la poca contrastación y el escaso tiempo del que disponen–, de la realidad internacional –en contraste a los “acontecimientos en pleno desarrollo” que cubre genialmente Telesur–; o donde el pueblo cubano, más allá de su acostumbrada crítica indiscriminada con lo que sea, carece de la espontaneidad necesaria, siquiera, para organizar actos en apoyo a los Cinco o por la salud de Chávez, si no median instituciones.

El encontronazo de realidades es brutal. Pero yo contento, porque puede ser el motor necesario para que una y otro –prensa y pueblo– se incorporen con valentía y fuerza suficientes al proceso de cambios políticos, económicos y sociales que realiza el Estado cubano con la dirigencia de Raúl Castro.

Los cambios en el periodismo cubano comenzarán –gústele a quien le guste y pésele a quien le pese–, cuando los profesionales y/o “desprofesionales” del sector se den cuenta de a “qué” periodismo sometemos todos los días a nuestros los televidentes, radioyentes y lectores, salvo, como siempre, contadas y geniales excepciones en cada medio, pero que, por desgracia, no son mayoría.

La forma y los contenidos con que trabaja Telesur rebasan por mucho las prácticas periodísticas, condiciones técnicas y amplitud de visión de sus semejantes cubanos. El análisis social, político, económico como premisa; la inmediatez con que cubren los acontecimientos; la profesionalidad y soltura que profesan sus corresponsales y demás trabajadores; así como la eficacia de sus políticas editoriales, la originalidad en la propaganda y la frescura de su imagen, son la prueba irrefutable de que, si “los malos” venden muy bien empacadas y con mucha inteligencia sus dañinas y manipuladas ideas, entonces nosotros, “los buenos”, tenemos que vender mucho mejor nuestras buenas y necesarias ideas. ¿Quién dijo que la verdad, la justicia y/o la bondad tienen en sí mismas la capacidad de triunfar y de aceptarse como necesarias? Lo que no se anuncia –y bien– no se vende, sea un producto comercial o una idea. Y eso lo tiene claro Telesur, y parece, nosotros no.

Telesur, además, es la punta de lanza comunicativa y noticiosa de la integración bolivariana y se ha encargado de difundir el mensaje de cambio de los países del ALBA con magníficas estrategias comunicativas, ¡no por gusto tienen los recursos que tienen! Ojalá, entonces, alguien se dé cuenta en Cuba de que la buena prensa es fundamental para cualquier Revolución.

En cuanto al pueblo, “aprepárense”, va a tener todas las herramientas para diseccionar el trabajo de los periodistas nacionales, y contrastará, por primera vez en décadas, su realidad nacional con otras realidades que hasta hace días, a la gran mayoría, solo les llegaba por medio de cuentos, novelas, películas, o cortos resúmenes nocturnos llamados “Lo mejor de Telesur” que se trasmitían con un día de atraso.

Pero con todo esto, nadie dude que la decisión de dotar a los cubanos de uno de los mejores canales de noticias de toda América era necesaria y se revertirá en inmejorables resultados. La democratización de la información, así como la socialización del poder son y deben ser siempre la mejor divisa de cualquier sociedad revolucionaria, y Cuba busca recuperar el terreno perdido, por disímiles factores, en estos campos. Tanto así que, puedo asegurar desde ahora, la manipulación mediática contra el pueblo cubano perderá muchas posibilidades con el acceso a esta televisora, al igual que estaremos combatiendo eficazmente la idiotización enajenante de los DVDs y las computadoras a la que tanto apuestan los enemigos de la Revolución en la lucha ideológica.

Como dice un amigo: “seguiremos informando a nuestro pueblo”, ahora, desde Telesur

Carta náutica para el capitán Nemo

Carta náutica para el capitán Nemo.

Carta náutica para el capitán Nemo

atado por ellaNota introductoria: esta carta la envía una lectora de Letra Joven en respuesta a un post “supuestamente machista” que publiqué la semana pasada.

Querido Nemo:
Más allá de mis consideraciones femeninas y de la pequeña decepción que he tenido leyendo un manifiesto tan machista y cínico que dice tan poco de tus grandes cualidades masculinas, debo reconocer que, sin imaginarlo tal vez, has encontrado un nicho en el mercado de las relaciones personales. Te propongo que tengas en cuenta además de las mujeres casadas, en uniones consensuadas o comprometidas, a todas las demás que, sin involucrarse en este tipo de relaciones “estables, formales, a largo plazo”, tienen también necesidades que satisfacer…
En aras de contribuir a tu estudio de mercado, balances, matriz DAFO y todos esos pequeños aspectos empresariales y de marketing que tan de moda están últimamente, te propongo echarle un vistazo al otro lado, con perspectiva de género incluida:
a) Fidelidad: para qué detenerse en lo evidente cuando hablamos de una relación con una mujer casada, por supuesto que el tercero no espera ni puede aspirar a su fidelidad, eso por descontado. Pero para el resto, con un amante, amigo cariñoso o como se le pueda llamar de acuerdo a los usos, una mujer refuerza su fidelidad en cada ocasión… su fidelidad a sí misma, sus deseos, necesidades y ritmo interior. Sí, en estos casos la fidelidad se consolida… indudablemente.
b) Promiscuidad permitida: el término más acertado sería el de “no exclusividad”, que trae consigo otros beneficios, pues al romper con esta ilusión de “pertenecer” a un solo hombre y de conformarse con la idea de ser “propiedad privada” de alguno, una mujer protagoniza hasta una revolución social; así, llega incluso a ser mucho más democrática y justa, a través de una “distribución” más equitativa y horizontal de la riqueza. Es decir, de la riqueza de su compañía, encantos, sensualidades…
c) Tiempo libre: de esto no es necesario hablar mucho, es evidente cuánto tiempo ganamos las mujeres cuando renunciamos al “honor” de asumir aquello que todos aceptamos como “horarios de atención matrimonial” que por lo general incluyen necesidades no vinculadas precisamente con la satisfacción sexual o la intensidad del romance y los sentimientos. Léase por ejemplo cocinar, limpiar, atender a la suegra, organizar los papeles del trabajo, las gavetas, la cabeza del novio, marido, esposo… o tal vez perder el tiempo y la paciencia ante el televisor cuando transmiten tediosos partidos de béisbol, fútbol, en fin todo deporte que incluya una pelota y hombres corriendo detrás de ella como posesos.
d) Aprendizajes: las mujeres aprenden mucho, muchísimo. Aprenden en especial a reírse sutil y discretamente –o no, mejor abiertamente- de las frases hechas, de los clichés cursilones que muchos hombres recitan con la vana ilusión de hacerlas “caer” en unas redes que, por cierto, han sido ellas quienes han ido tejiendo con paciencia e inteligencia –sobre todo mucha inteligencia natural-, así: con premeditación y alevosía.
e) Cero responsabilidades: ¿Planificación de aniversarios, salidas, comidas? Si estas son simplemente el pretexto, la oportunidad que buscan muchos hombres para compartir esa “riqueza acumulada” -remitirse por favor al inciso b)- que poseen en amplia diversidad las mujeres, y por las que en general ellos se ven obligados a pagar un precio, calculado en tiempo, dedicación e interés, que se muestran por ejemplo en el grado de creatividad con que eligen las salidas de celebración, las propuestas culturales o los regalos, sean de índole material o espiritual –válida la aclaración para evitar encasillar a las mujeres en esa categoría de mercancía en que por siglos nos han querido encerrar.
f) Evasión de espacios familiares: y volvemos a las suegras: una mujer garantiza no tener que lidiar con los cuentos de la infancia del niño, la prepotencia de quien no las encuentra lo suficientemente buenas para su nene, o las compara constantemente con la imagen helada que algún día le devolvió el espejo. No vale la pena detenerse en cuánto gana una mujer cuando no tiene que compartir con esos amigos inadaptados, desagradables y “creyentes” que, por alguna razón todavía inexplicable, se han convertido en los “hermanos” de toda la vida, la “mano derecha e izquierda”, “el sabelotodo non plus ultra” que filtra todas, o casi todas las opiniones de la supuesta media naranja, y que, curiosamente acompañan invariablemente a todo nuevo intento de relación que una mujer puede encontrar en el camino.

Claro, no es necesario aclarar -¿o acaso sí?- que esto funciona a las mil maravillas mientras una mujer asume las relaciones con hombres que le “cuadran”, “gustan” o “atraen”… y nada más. Porque cuando te enamoras, enganchas, sujetas… en fin, cuando una mujer encuentra a un hombre con quien no solo quiere pasar buenos momentos sino construir una vida, entonces todos los incisos referidos se van “al carajo” ante la posibilidad, tan solo la posibilidad de encontrar algo realmente auténtico… esa es, querido Nemo, la mayor amenaza en tu matriz DAFO, la fase terminal en el ciclo de vida de tu servicio por cuenta propia; pero cuídate sobre todo, porque como mismo le sucede a las mujeres, también te puede pasar que, prestando servicios tan agradables a la sociedad, te encuentres tú ante esa “posibilidad”… y entonces sea ella quien no la perciba.

Ironías de la Historia: De enero de 1959 a enero de 2013 | Cubanet

Ironías de la Historia: De enero de 1959 a enero de 2013 | Cubanet.

Ironías de la Historia: De enero de 1959 a enero de 2013

| Por Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, Cuba, enero, www.cubanet.org -Catorce días después del 54 aniversario del triunfo de la llamada revolución, entró en vigor la Ley Migratoria que flexibiliza la salida de los cubanos hacia el exterior en busca de un futuro mejor.   Quienes tenemos más edad, recordamos las escenas de júbilo de los primeros días de enero, cuando la ciudadanía se volcaba a las calles en apoyo de una revolución que prometía un futuro feliz con mejores condiciones sociales, libertad, equidad, independencia y soberanía para nuestra sufrida isla.

Hasta muchas familias residentes en el extranjero, fundamentalmente en Estados  Unidos, optaron por regresar a la Patria, dejando atrás sus progresos en otras tierras, pensando que con sus sacrificios ayudarían a la sociedad que estábamos convencidos que lograríamos construir.  Hoy, a más de medio siglo de ese momento de júbilo, la esperanza de los ciudadanos renace en Cuba, pero motivada por la posibilidad de abandonar en masa la tierra que los vio nacer, asfixiados por un clima de frustración y desesperanza; ahora más, ante el miedo  de que lo peor todavía está por llegar, ante la amenaza de que la subvención de Venezuela, como pasó con la soviética, pueda terminar o disminuya con la desaparición del caudillo venezolano Hugo Chávez.

En estas dramáticas circunstancias, el gobierno ha optado por reabrir una válvula de escape, en esta ocasión legal, para disminuir las crecientes tensiones sociales, que incluye al personal de la salud, que desde hace tiempo muestra su disgusto por la situación existente en el sector.  Un ejemplo de ello fue la carta suscrita en 2012 por un numeroso grupo de médicos, incluidos muchos profesores, que prestan servicios en el Hospital Calixto García, donde señalan la lamentable situación asistencial, condiciones laborables pésimas y el precario nivel de vida que enfrentan por los bajos salarios.

Por supuesto podrían existir otras causas para este giro en la política migratoria.  El gobierno ha sido incapaz de llevar acabo la reestructuración de la fuerza laboral de las empresas estatales y reubicar a 1,3 millón de empleados sobrantes.  El trabajo por cuenta propia, con las limitaciones y prohibiciones impuestas, no ha podido absorber esa enorme cantidad de personas, que constituye el 23,0% de la fuerza de trabajo ocupada.  Sin esa reestructuración, resulta imposible la reorganización de los centros laborales y el incremento de la producción, así como elevar las paupérrimas tasas de productividad, lo cual impide un sano crecimiento de la economía,  fortalecer la moneda nacional y  por lo menos detener el continuado deterioro del salario real. Objetivos que, si pudieran alcanzarse, permitirían la eliminación paulatina de la dualidad monetaria y sus dañinos efectos.

A la vez, la salida masiva de más cubanos al exterior podría también incrementar los ya altos niveles de remesas, actualmente calculados en 2 mil millones de dólares anuales por algunos especialistas, a lo que se agregan más 2 mil millones en productos enviados a las familias cubanas desde el exterior.  Esas remesas ya se han convertido en un sostén primordial para la economía cubana, y de ser ciertas las cifras, actualmente en cuanto a ingreso neto sobrepasan a las exportaciones de bienes y hasta los ingresos netos por turismo, actividad que como se sabe está lastrada por una elevada ineficiencia y una gran dependencia de las importaciones. Así, el gobierno parece querer implantar el modelo de dependencia al recibo de remesas, imperante en varios países de Centro América y el Caribe.

También hay que recordar que luego de las medidas tomadas por el presidente Barack Obama se estima que están llegando alrededor de 600 000 visitantes cubano-americanos anualmente, habiéndose convertido en uno de los principales flujos de visitantes, con una dinámica que posiblemente superará a la principal fuente actual de turistas: Canadá.   Esto sin tener en consideración que Obama en su segundo mandato podría flexibilizar más los viajes de los norteamericanos a Cuba, hoy limitados a visitas culturales, deportivas, y de carácter religioso o académico.

El estado parasitario cubano, ante el temor de que pudieran cortarse el cordón umbilical que alimenta la economía cubana desde Venezuela, posiblemente está optando por convertir  Cuba –y de hecho ya está sucediendo- en una economía subsidiada desde Estados Unidos a través de las remesas y otras dádivas.  No resulta una mera especulación que las consignas de mayor independencia y soberanía, enarboladas al principio de la revolución, se conviertan en mayor dependencia respecto a Estados Unidos, en momentos de regresión social en todos los sentidos, incluida la identidad nacional, debido a tantos años de crisis y desesperación colectiva.  Quizás el presidente John Quincy Adams desde su tumba sonría  al constatar que sus soñados objetivos y su teoría de la fruta madura están más cerca que nunca de lograrse, asombrado de que la ayuda proceda de donde menos se esperaba.   Esta afirmación podría calificarse como  exagerada, pero de hecho ya cerca de dos millones de cubanos residen en ese país.  Cantidad que se incrementará por la Ley Migratoria que si bien dará cierto grado de libertad a los cubanos, también tendrá efectos colaterales nocivos, al acelerar el proceso de descapitalización humana y profundizar la seria crisis demográfica que sufre Cuba.

Por supuesto, no todos los cubanos que deseen marcharse podrán hacerlo, debido a no poseer los recursos financieros, equivalentes a muchos meses de trabajo, en un país donde el salario medio mensual no llega al equivalente de 20 dólares. Asimismo, quienes consigan pasaportes  tendrán que superar las trabas para obtener visados.

No obstante, si se tiene en cuenta que, a pesar de los innumerables obstáculos impuestos por el gobierno para salir del país, el Saldo Migratorio Externo en el período 2002-2011 fue de -347 419 personas, según cifras oficiales, ahora con la flexibilización de los mecanismos de emigración, los cubanos desesperados por evadirse sabrán salvar las dificultades.

El círculo se cierra. De un ambiente de esperanza en el futuro existente en 1959, en enero de 2013 los cubanos votan con los pies y demuestran el fracaso de un proceso que prometió todo, pero ha convertido Cuba en una nación pordiosera y parásita, cada vez más a merced de la influencia extranjera.